Estimados hermanos, el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, nos invita a reflexionar en la “misericordia con la que Dios nos ha mirado y llamado”, y constantemente sigue llamando, no obstante nuestras fragilidades. Es de todos sabido los grandes retos y cuestionamientos que atravesamos, no sólo en la vivencia fiel de nuestra propia vocación sino también en nuestra labor de Promotores Vocacionales -tarea de todos-, muchos creen que hablar hoy a un joven, a un adolescente, sobre el seguimiento radical al Señor es en vano.

Mas, no cabe el desánimo, sino más bien “un acto de confianza total en el Espíritu Santo”, así lo recomendó San Juan Pablo II en su exhortación Pastores Dabo Vobis (n. 1), como él dice: “Estamos profundamente convencidos de que esta entrega confiada no será defraudada, si, por nuestra parte, nos mantenemos fieles a la gracia recibida».

Convencidos de que no “remamos solos ni por iniciativa propia”, es que les presento esta Guía Metodológica Vocacional. Entre sus artículos, nos recuerda el Papa Francisco que “Toda vocación en la Iglesia tiene su origen en la mirada compasiva de Jesús”, por ello se puede hablar de Los Fundamentos Teológicos para una pastoral vocacional.
Pero a la vez, como dice Papa Francisco: “La vocación crece en la Iglesia” y “es sostenida por la Iglesia”, es más “Ella misma se configura como misterio de vocación, reflejo luminoso y vivo del misterio de la Santísima Trinidad” (PdV 35).

Esto resalta la grave responsabilidad de todo cristiano en colaborar con el Dueño de la mies que llama a los que Él quiere, nos corresponde acompañar con nuestras oraciones ofreciéndoles un adecuado Discernimiento espiritual, cuyas pautas se les ofrece en esta guía. De este modo, podremos ser testigos de los frutos de la Buena semilla, cuyos modelos de respuesta nos presenta la Sagrada Escritura. Junto a esos modelos, los Testimonios de los consagrados, fieles al don recibido, no cabe duda que se tornan en la mejor promoción vocacional.

Por último, aprovechemos de las Lectios Divinas Vocacionales, que se les ofrece para seguir contagiando el gusto de estar con Dios, para servir mejor al prójimo.

Agradecidos al Señor, sigamos mutuamente sosteniéndonos con la oración y acogiéndonos a la materna protección de María Nuestra Madre.

+ Monseñor Marco Antonio Cortez Lara
Obispo de Tacna y Moquegua
Presidente de la Comisión Episcopal de Vocaciones y Ministerios

Clickee sobre la imagen para ampliarla... Clickee sobre la imagen para ampliarla...
Cada año celebramos con renovado entusiasmo la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones que nos presenta una buena ocasión para sembrar una vez más la semilla de una autentica cultura vocacional en la Iglesia.

En efecto, esta convocatoria es una oportunidad para despertar la conciencia de todos los cristianos respecto a la común responsabilidad en la promoción, la oración y el apoyo a las vocaciones. Es conforme al querer de Dios que se ore intensamente pidiendo a Dios que envíe nuevos obreros a su mies (Lc 10, 2) y a la vez que se ora, se asuma la conciencia de que al pedir esta gracia también se debe estar dispuesto a colaborar como Él nos lo pide en este sabio proyecto de Dios. Si pedimos con fe, sin duda el señor responderá llamando a
muchos a entregar su vida en las distintas locaciones, especialmente en la vida sacerdotal o consagrada. Pero pedir con fe significa reconocer nuestro papel y cumplir nuestro rol: los consagrados debemos ser un signo auténtico y testimonio alegre para los que sean llamados, los hogares cristianos deben ser verdaderos cenáculos en que la acción del Espíritu Santo sea acogida y cultivada permanentemente, los padres de familia y los educadores deben ser cooperadores de Dios con un gran respeto a la vocación de sus hijos, las parroquias deben favorecer el clima para que los niños y jóvenes puedan escuchar la voz de Dios y plantearles claramente la belleza de la vocación.

Esta guía metodológica vocacional pretende ser un aliento en esta gran tarea que todos compartimos. Agradecemos de corazón a todos los que han colaborado generosa y desinteresadamente en su preparación y elaboración. A los autores de los artículos: Pbro. Carlos Rosell de Almeida y Pbro. Pedro Hidalgo Díaz. A quienes ofrecieron con alegría su testimonio vocacional: P. Armando Nieto Vélez, S.J., Mons. Octavio Casaverde Marín, Madre Margarita Estrada Vargas, C. de la C., Hermana Julythza Eva Inés Llave Heredia, F.I.C., y al P. Víctor Livori, mssp.

Confiamos en que el Señor bendice y multiplicará nuestros esfuerzos para la celebración de la 53º Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y pedimos a la Santísima Virgen María que nos ayude a ser dóciles y disponibles para el servicio de Dios.


Pbro. Jaime Horacio Llamas Vega
Secretario Ejecutivo de la Comisión
Episcopal de Vocaciones y Ministerios





ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Dios, Padre y Pastor de todos los hombres,
Tú quieres que no falten hoy día, hombres y
mujeres de fe,
que consagren sus vidas al servicio del
evangelio
y al cuidado de la Iglesia.
Haz que tu Espíritu Santo ilumine los
corazones,
y fortalezca las voluntades de tus fieles,
para que, acogiendo tu llamada,
lleguen a ser los Sacerdotes y Diáconos,
Religiosos, Religiosas y Consagrados que tu
Pueblo necesita.
La cosecha es abundante, y los operarios
pocos.
Envía, Señor, operarios a tu mies.
Amén.


Comisión Episcopal de Seminarios y Vocaciones

Clickee sobre la imagen para ampliarla... Clickee sobre la imagen para ampliarla... Clickee para ver la estampa
17 DE ABRIL: JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES. COMISIÓN EPISCOPAL DE VOCACIONES Y MINISTERIOS PROMUEVE LA CELEBRACIÓN EN PERÚ

El próximo 17 de abril, se celebrará la 53ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Esta celebración es animada en el Perú por la Comisión Episcopal de Vocaciones y Ministerios. En esta Jornada de reflexión, que tendrá como lema: “La Iglesia, madre de vocaciones”, los fieles podrán unirse para elevar sus plegarias al Señor y pedir para que a través de las vocaciones el Señor envíe más obreros a su mies.

Para difundir la Jornada de Oración, la Comisión Episcopal de Vocaciones y Ministerios ha elaborado subsidios: Guía Metodológica Vocacional, el Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y estampas con una Oración por las Vocaciones. Todo este material ya ha sido compartido con diferentes comunidades y parroquias para promover el espíritu de oración por las vocaciones.

En la presentación de la Guía Metodológica, Monseñor Marco Antonio Cortez Lara, Obispo de Tacna y Moquegua y Presidente de la Comisión Episcopal de Vocaciones y Ministerios dice que el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, nos invita a reflexionar en la “misericordia con la que Dios nos ha mirado y llamado”, y constantemente sigue llamando al camino de la Vida Consagrada.

“Es de todos sabido los grandes retos y cuestionamientos que atravesamos, no sólo en la vivencia fiel de nuestra propia vocación sino también en nuestra labor de Promotores Vocacionales -tarea de todos-, muchos creen que hablar hoy a un joven, a un adolescente, sobre el seguimiento radical al Señor es en vano”, señaló.

Por ello, dijo que en esta Guía Metodológica Vocacional entre sus artículos, recuerda las palabras del Papa Francisco donde dice que “Toda vocación en la Iglesia tiene su origen en la mirada compasiva de Jesús”, por ello se puede hablar de Los Fundamentos Teológicos para una pastoral vocacional”. Asimismo, el Santo Padre indica que “La vocación crece en la Iglesia” y “es sostenida por la Iglesia” (…).

Esto resalta la gran responsabilidad de todo cristiano en colaborar con el Dueño de la mies que llama a los que Él quiere, nos corresponde acompañar con nuestras oraciones ofreciéndoles un adecuado Discernimiento espiritual, cuyas pautas se les ofrece en esta guía.

“De este modo, podremos ser testigos de los frutos de la Buena semilla, cuyos modelos de respuesta nos presenta la Sagrada Escritura. Junto a esos modelos, los Testimonios de los consagrados, fieles al don recibido, no cabe duda que se tornan en la mejor promoción vocacional. Por último, aprovechemos de las Lectios Divinas Vocacionales, que se les ofrece para seguir contagiando el gusto de estar con Dios, para servir mejor al prójimo”, concluyó.


SECRETARIO EJECUTIVO DE LA COMISIÓN EPISCOPAL DE VOCACIONES Y MINISTERIOS, DIJO QUE ESTA JORNADA ES UNA OPORTUNIDAD PARA CONCIENTIZAR A LOS CRISTIANOS, A PROMOVER, ORAR Y APOYAR LAS VOCACIONES

En la introducción de la Guía Metodológica, elaborada para la celebración de la 53ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el Padre Jaime Llamas Vega, Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal de Vocaciones y Ministerios, dijo que cada año celebramos con renovado entusiasmo esta jornada, que nos presenta una buena ocasión para sembrar una vez más la semilla de una autentica cultura vocacional en la Iglesia.

Afirmó que esta convocatoria “es una oportunidad para despertar la conciencia de todos los cristianos respecto a la común responsabilidad en la promoción, la oración y el apoyo a las vocaciones”. “Es conforme al querer de Dios que se ore intensamente pidiendo a Dios que envíe nuevos obreros a su mies (Lc 10, 2) y a la vez que se ora, se asuma la conciencia de que al pedir esta gracia también se debe estar dispuesto a colaborar como Él nos lo pide en este sabio proyecto de Dios”, dijo.

El sacerdote resaltó que los consagrados “debemos ser un signo auténtico y testimonio alegre para los que sean llamados, los hogares cristianos deben ser verdaderos cenáculos en que la acción del Espíritu Santo sea acogida y cultivada permanentemente, los padres de familia y los educadores deben ser cooperadores de Dios con un gran respeto a la vocación de sus hijos, las parroquias deben favorecer el clima para que los niños y jóvenes puedan escuchar la voz de Dios y plantearles claramente la belleza de la vocación”.

Finalmente, agradeció a todos los sacerdotes y religiosos que colaboraron de manera generosa en la preparación y elaboración de la guía, así como los que ofrecieron su testimonio vocacional. “Confiamos en que el Señor bendice y multiplicará nuestros esfuerzos para la celebración de la 53º Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y pedimos a la Santísima Virgen María que nos ayude a ser dóciles y disponibles para el servicio de Dios”, concluyó.

CONFERENCIA EPISCOPAL PERUANA PUBLICA SITIO WEB ESPECIAL CON MOTIVO DE LA 53ª JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Con motivo de celebrar este domingo 17 de abril, IV Domingo de Pascua, la 53ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana ha elaborado un especial virtual para conmemorar esta celebración, que este año tiene como lema: “La Iglesia, madre de vocaciones”.

A través del link: www.iglesiacatolica.org.pe/jmov2016.htm las personas podrán conocer detalles de esta celebración, como el Mensaje del Papa Francisco para la 53ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, así como los materiales elaborados en el Perú para promover esta jornada, como es: La Guía Metodológica Vocacional, el afiche, díptico y una estampa con una oración.

ESTE DOMINGO 17 DE ABRIL, SE REALIZARÁ EN LA ARQUIDIÓCESIS DE TRUJILLO JORNADA DE ORACIÓN Y COLECTA POR LAS VOCACIONES

Este domingo 17 de abril, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, por lo que se invita a todos los fieles a unirse en oración para pedir a Dios que siga enviando más operarios a su mies.

Por ello, en la Arquidiócesis de Trujillo, durante cada Misa se orará y se realizará una colecta para promover las vocaciones sacerdotales en la jurisdicción eclesiástica. De igual forma, los jóvenes que deseen iniciar su discernimiento vocacional, pueden participar de los círculos vocacionales, que se realizan los primeros domingos de cada mes. Más información al teléfono: 996365233.

EN MAYO SE CELEBRARÁ LA SEMANA VOCACIONAL EN LA PRELATURA DE MOYOBAMBA

Del 23 al 28 de mayo próximo se celebrará en la Prelatura de Moyobamba la “Semana Vocacional” como parte de las actividades para celebrar la 53ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.

La Semana Vocacional se iniciará en el Seminario de la Prelatura de Moyobamba el día después del Domingo de la Santísima Trinidad, y finalizará con una Santa Misa en el marco de la Solemnidad del Corpus Christi, el domingo 29 de mayo.

Asimismo, a través de su sitio web: https://prelaturademoyobamba.com/ la Prelatura de Moyobamba ha compartido diversos materiales virtuales, como videos y links para incentivar la celebración de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.

Clickee sobre la imagen para ampliarla...

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA 53 JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

La Iglesia, madre de vocaciones

Queridos hermanos y hermanas:

Cómo desearía que, a lo largo del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, todos los bautizados pudieran experimentar el gozo de pertenecer a la Iglesia. Ojalá puedan redescubrir que la vocación cristiana, así como las vocaciones particulares, nacen en el seno del Pueblo de Dios y son dones de la divina misericordia. La Iglesia es la casa de la misericordia y la «tierra» donde la vocación germina, crece y da fruto.

Por eso, invito a todos los fieles, con ocasión de esta 53ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, a contemplar la comunidad apostólica y a agradecer la mediación de la comunidad en su propio camino vocacional. En la Bula de convocatoria del Jubileo Extraordinario de la Misericordia recordaba las palabras de san Beda el Venerable referentes a la vocación de san Mateo: misereando atque eligendo (Misericordiae vultus, 8). La acción misericordiosa del Señor perdona nuestros pecados y nos abre a la vida nueva que se concreta en la llamada al seguimiento y a la misión. Toda vocación en la Iglesia tiene su origen en la mirada compasiva de Jesús. Conversión y vocación son como las dos caras de una sola moneda y se implican mutuamente a lo largo de la vida del discípulo misionero.

El beato Pablo VI, en su exhortación apostólica Evangelii nuntiandi, describió los pasos del proceso evangelizador. Uno de ellos es la adhesión a la comunidad cristiana (cf. n. 23), esa comunidad de la cual el discípulo del Señor ha recibido el testimonio de la fe y el anuncio explícito de la misericordia del Señor. Esta incorporación comunitaria incluye toda la riqueza de la vida eclesial, especialmente los Sacramentos. La Iglesia no es sólo el lugar donde se cree, sino también verdadero objeto de nuestra fe; por eso decimos en el Credo: «Creo en la Iglesia».

La llamada de Dios se realiza por medio de la mediación comunitaria. Dios nos llama a pertenecer a la Iglesia y, después de madurar en su seno, nos concede una vocación específica. El camino vocacional se hace al lado de otros hermanos y hermanas que el Señor nos regala: es una con-vocación. El dinamismo eclesial de la vocación es un antídoto contra el veneno de la indiferencia y el individualismo. Establece esa comunión en la cual la indiferencia ha sido vencida por el amor, porque nos exige salir de nosotros mismos, poniendo nuestra vida al servicio del designio de Dios y asumiendo la situación histórica de su pueblo santo.

En esta jornada, dedicada a la oración por las vocaciones, deseo invitar a todos los fieles a asumir su responsabilidad en el cuidado y el discernimiento vocacional. Cuando los apóstoles buscaban uno que ocupase el puesto de Judas Iscariote, san Pedro convocó a ciento veinte hermanos (Hch. 1,15); para elegir a los Siete, convocaron el pleno de los discípulos (Hch. 6,2). San Pablo da a Tito criterios específicos para seleccionar a los presbíteros (Tt 1,5-9). También hoy la comunidad cristiana está siempre presente en el surgimiento, formación y perseverancia de las vocaciones (cfr. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 107).

La vocación nace en la Iglesia. Desde el nacimiento de una vocación es necesario un adecuado «sentido» de Iglesia. Nadie es llamado exclusivamente para una región, ni para un grupo o movimiento eclesial, sino al servicio de la Iglesia y del mundo. Un signo claro de la autenticidad de un carisma es su eclesialidad, su capacidad para integrarse armónicamente en la vida del santo Pueblo fiel de Dios para el bien de todos (ibíd., 130). Respondiendo a la llamada de Dios, el joven ve cómo se amplía el horizonte eclesial, puede considerar los diferentes carismas y vocaciones y alcanzar así un discernimiento más objetivo. La comunidad se convierte de este modo en el hogar y la familia en la que nace la vocación. El candidato contempla agradecido esta mediación comunitaria como un elemento irrenunciable para su futuro. Aprende a conocer y a amar a otros hermanos y hermanas que recorren diversos caminos; y estos vínculos fortalecen en todos la comunión.

La vocación crece en la Iglesia. Durante el proceso formativo, los candidatos a las distintas vocaciones necesitan conocer mejor la comunidad eclesial, superando las percepciones limitadas que todos tenemos al principio. Para ello, es oportuno realizar experiencias apostólicas junto a otros miembros de la comunidad, por ejemplo: comunicar el mensaje evangélico junto a un buen catequista; experimentar la evangelización de las periferias con una comunidad religiosa; descubrir y apreciar el tesoro de la contemplación compartiendo la vida de clausura; conocer mejor la misión ad gentes por el contacto con los misioneros; profundizar en la experiencia de la pastoral en la parroquia y en la diócesis con los sacerdotes diocesanos. Para quienes ya están en formación, la comunidad cristiana permanece siempre como el ámbito educativo fundamental, ante la cual experimentan gratitud.

La vocación está sostenida por la Iglesia. Después del compromiso definitivo, el camino vocacional en la Iglesia no termina, continúa en la disponibilidad para el servicio, en la perseverancia y en la formación permanente. Quien ha consagrado su vida al Señor está dispuesto a servir a la Iglesia donde esta le necesite. La misión de Pablo y Bernabé es un ejemplo de esta disponibilidad eclesial. Enviados por el Espíritu Santo desde la comunidad de Antioquía a una misión (Hch 13,1-4), volvieron a la comunidad y compartieron lo que el Señor había realizado por medio de ellos (Hch 14,27). Los misioneros están acompañados y sostenidos por la comunidad cristiana, que continúa siendo para ellos un referente vital, como la patria visible que da seguridad a quienes peregrinan hacia la vida eterna.

Entre los agentes pastorales tienen una importancia especial los sacerdotes. A través de su ministerio se hace presente la palabra de Jesús que ha declarado: Yo soy la puerta de las ovejas… Yo soy el buen pastor (Jn 10, 7.11). El cuidado pastoral de las vocaciones es una parte fundamental de su ministerio pastoral. Los sacerdotes acompañan a quienes están en buscan de la propia vocación y a los que ya han entregado su vida al servicio de Dios y de la comunidad.

Todos los fieles están llamados a tomar conciencia del dinamismo eclesial de la vocación, para que las comunidades de fe lleguen a ser, a ejemplo de la Virgen María, seno materno que acoge el don del Espíritu Santo (cf Lc 1,35-38). La maternidad de la Iglesia se expresa a través de la oración perseverante por las vocaciones, de su acción educativa y del acompañamiento que brinda a quienes perciben la llamada de Dios. También lo hace a través de una cuidadosa selección de los candidatos al ministerio ordenado y a la vida consagrada. Finalmente es madre de las vocaciones al sostener continuamente a aquellos que han consagrado su vida al servicio de los demás.

Pidamos al Señor que conceda a quienes han emprendido un camino vocacional una profunda adhesión a la Iglesia; y que el Espíritu Santo refuerce en los Pastores y en todos los fieles la comunión eclesial, el discernimiento y la paternidad y maternidad espirituales:

Padre de misericordia, que has entregado a tu Hijo por nuestra salvación y nos sostienes continuamente con los dones de tu Espíritu, concédenos comunidades cristianas vivas, fervorosas y alegres, que sean fuentes de vida fraterna y que despierten entre los jóvenes el deseo de consagrarse a Ti y a la evangelización. Sostenlas en el empeño de proponer a los jóvenes una adecuada catequesis vocacional y caminos de especial consagración. Dales sabiduría para el necesario discernimiento de las vocaciones de modo que en todo brille la grandeza de tu amor misericordioso. Que María, Madre y educadora de Jesús, interceda por cada una de las comunidades cristianas, para que, hechas fecundas por el Espíritu Santo, sean fuente de auténticas vocaciones al servicio del pueblo santo de Dios.

Vaticano, 29 de noviembre de 2015

Primer Domingo de Adviento

Francisco


 

Copyright © 2016 Comisión Episcopal de Vocaciones y Ministerios / Conferencia Episcopal Peruana - Todos los derechos reservados
Clickee sobre la imagen para ampliarla...