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LOS OBISPOS DE LA SELVA DEL PERÚ HACEN UN LLAMADO A TODAS LAS COMUNIDADES A VIVIR EL “AÑO DE LA FE”

(08/02/13) La última semana se enero, se reunieron en Lima los Obispos de los Vicariatos Apostólicos del Perú (San José del Amazonas, Iquitos, Jaén, Puerto Maldonado, Pucallpa, Requena, San Ramón y Yurimaguas) para hacer un llamado a todas las comunidades de la selva peruana para vivir el Año de la Fe.

En su mensaje, los Obispos afirman haber acogido con muchísimo gusto la invitación del Papa Benedicto XVI para dedicar el Año a la Fe, porque “gozamos la alegría de haber aprendido de Jesús que Dios es nuestro Padre, de haber visto en su persona, su vida y sus enseñanzas, cómo nos ama ese Padre, y de sentirnos guiados por su Espíritu”.

“Queridos hermanos y hermanas: la fe en ese Dios que se hizo Hombre en Jesús, es la que les invitamos a recibir, a conocer mejor y a revitalizar, a compartir y a celebrar en este año”, dijeron.

Asimismo, exhortaron a todos los sacerdotes, las religiosas y, de modo especial a los animadores y animadoras de las comunidades cristianas, a vivir con la alegría de la fe y el amor de Jesús, y con la esperanza de que su muerte en la cruz abre para el crecimiento de un mundo mejor que es posible.

Dijeron que este año puede servirnos a todos para redescubrir con más brillo la alegría de creer-amar, y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar a otros ese gozo que supone haber conocido a Jesús y haberle reconocido como el salvador de toda nuestra realidad. “Para todos, de diferentes maneras y por diferentes caminos, este año puede ser la puerta de la fe, que introduce en la vida de comunión con Dios y hace de nosotros una Iglesia misionera cargada de buenas noticias para aquellos que nunca han podido mirar y disfrutar esa vida como un regalo imperdible y misterioso de Dios”.

ARZOBISPO DE TRUJILLO PRESIDIÓ SOLEMNE MISA EN HONOR A LA VIRGEN DE LA CANDELARIA DE HUANCHACO

(08/02/13) Con fe y devoción, cientos de fieles se congregaron en la Basílica Catedral de Trujillo, para participar de la Solemne Misa en honor a la Virgen de la Candelaria del Socorro de Huanchaco, que fue presidida por Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM., Arzobispo Metropolitano de Trujillo.

La peregrinación de la “Virgen de la Candelaria del Socorro de Huanchaco” a la ciudad de Trujillo, obedece a las actividades enmarcadas en el “Año de la Fe”, que el Arzobispado viene promoviendo conjuntamente con las parroquias.

Culminada la Eucaristía, la venerada imagen de la Virgen de la Candelaria salió en procesión por el perímetro de la Plaza de Armas, en donde algunas instituciones públicas y privadas le rindieron efusivos homenajes a su paso. Posteriormente, la efigie retornó a su Santuario de Huanchaco, acompañada siempre por la hermandad y fieles arraigados a esta devoción mariana.

Cabe indicar que los fieles pueden ganar la indulgencia plenaria durante todo el “Año de la Fe” en los siguientes templos de la jurisdicción: Basílica Catedral, Santuario de Señor de Huamán, Santuario de la Virgen de la Puerta de Otuzco, Santuario de la Virgen de Guadalupe y Santuario de la Virgen la Virgen Candelaria de Huanchaco. Para obtenerlo, deberán confesarse, recibir la Sagrada Comunión (solo los templos mencionados) y orar por las intenciones del Papa.

POR EL AÑO DE LA FE, LA ARQUIDIÓCESIS DE LIMA OFRECE INDULGENCIAS PLENARIAS

(08/02/13) Con motivo del Año de la Fe, el Arzobispado de Lima da a conocer a todos los fieles, los lugares (santuarios, iglesias, parroquias), así como solemnidades y fiestas religiosas donde podrán obtener la Indulgencia Plenaria, con motivo de este Año Jubilar.

De acuerdo a las disposiciones, podrán ganar Indulgencia Plenaria los fieles que durante el Año de la Fe y cumpliendo las condiciones habituales, peregrinen a la Basílica Catedral de Lima, al Santuario del Señor de los Milagros de Nazarenas, y al Santuario de Santa Rosa de Lima. También a quienes peregrinen al Santuario del Señor de la Divina Misericordia (Surco), a la Parroquia de la Santísima Cruz (Barranco), la Parroquia Nuestra Señora de la Reconciliación (La Molina), la Parroquia Nuestra Señora del Pilar (San Isidro), la Parroquia Virgen Milagrosa (Miraflores), la Parroquia Nuestra Señora de las Victorias (La Victoria), al Santuario Mirador Virgen del Rosario (Manchay), y a la Virgen del Morro Solar (Chorrillos).

Asimismo, podrán ganar Indulgencia Plenaria quienes participen de la Santa Misa, en cualquier Iglesia de la Arquidiócesis de Lima, en la Solemnidad de Santo Toribio de Mogrovejo (27 de abril), la Solemnidad del Corpus Christi (2 de junio) y la Solemnidad de los Santos Apóstoles San Pedro Y San Pablo (29 de junio).

Finalmente los fieles que participen y comulguen en la Santa Misa de la Festividades del Señor de los Milagros frente al Santuario de las Nazarenas (el 18 y 28 de octubre) y de la Solemne Misa en la Basílica Catedral para la clausura del Año de la Fe en la Solemnidad de Cristo Rey (24 de noviembre), también podrán ganar Indulgencia Plenaria.

De esta manera, los sacerdotes de la arquidiócesis prepararán a los fieles con una adecuada catequesis, de modo que la gracia de la Indulgencia vaya acompañada de un corazón arrepentido y con una firme disposición a luchar contra el pecado.

El Catecismo de la Iglesia Católica señala que “La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia. Todo fiel puede lucrar para sí mismo o aplicar por los difuntos, a manera de sufragio, las indulgencias tanto parciales como plenarias” (n. 1471).

Las condiciones habituales para ganar Indulgencia Plenaria son: Encontrarse en estado de gracia y desear ganar la Indulgencia; Desapego total del pecado, incluso el venial; Confesión sacramental, que puede realizarse algunos días antes o después del Ejercicio; Comunión Eucarística, el mismo día del Ejercicio; Oración por las intensiones del Santo Padre, el mismo día del Ejercicio; La indulgencia se gana una sola vez al día y se puede aplicar en sufragio de un difunto.

ARZOBISPO DE AREQUIPA PIDE A TODOS LOS FIELES A NO TENER MIEDO DE TESTIMONIAR SU FE

(08/02/13) En tono enérgico, Monseñor Javier Del Río Alba, Arzobispo Metropolitano de Arequipa, exhortó a los fieles a no tener miedo de vivir conforme a su fe, dando testimonio de ella y defendiendo la verdad. “No tengan miedo de decir públicamente que son cristianos”, dijo.

Agregó que el cristiano no debe tener miedo de vivir contra corriente. “Es difícil serlo porque cada vez más nos alejamos de Dios y cuando pasa esto, cometemos barbaridades”, precisó. En tal sentido, se refiero al fallo del Tribunal Constitucional que busca despenalizar las relaciones sexuales consentidas entre menores de edad (14 a 18) y adultos, calificándolo de una aberración por la que los menores quedan desprotegidos frente a los adultos, promoviendo incluso el desorden moral y sexual desde temprana edad.

Asimismo, el Arzobispo dijo que la promoción de esta norma, formaría parte de una estrategia para dar paso al uso indiscriminado de la píldora del día siguiente, la legalización del aborto y claro está, posteriormente la eutanasia. Un programa ya establecido en Europa, y que únicamente tiene un trasfondo económico.

Haciendo hinca pié en este contexto de violencia, egoísmo y constante promoción de la búsqueda del placer por el placer, invitó a los presentes a preguntarse sobre su relación filial con Dios: “¿Vivimos una relación de amor e intimidad con Dios o lo hemos circunscrito a la Misa Dominical y una hora semanal?, ¿Qué tiempo le damos? ¿Sabemos pedirle perdón, confesarnos y abandonarnos en sus brazos misericordiosos”.

Finalmente, indicó que los cristianos somos realmente dichosos en la medida que vayamos descubriendo la belleza de la vida cristiana en la que el amor es fundamental. “No podemos amoldarnos a la mentalidad de este mundo”, concluyó.

DEL 12 AL 16 DE FEBRERO, LA DIÓCESIS DE CHOSICA REALIZARÁ EL CONGRESO PASTORAL REFERIDO A LA CATEQUESIS EN LA TRANSMISIÓN DE LA FE

(08/02/13) En el marco del Año de la Fe, la Comisión de Evangelización de la Diócesis de Chosica, realizará del 12 al 16 de febrero el II Congreso Pastoral 2013, cuyo tema girará en torno a “la Catequesis en la transmisión de la fe”. Dicho evento se realiza en el marco del Plan Pastoral Estratégico 2011-2021.

El evento, está dirigido a los agentes de pastoral y ofrecerá conferencias dedicados al estudio de la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio de la Iglesia. Los Talleres serán dados por especialistas e incidirá en la práctica catequética. El Congreso contará con tres lugares donde se desarrollarán las sesiones: el Colegio Nuestra Señora de la Merced de Ate, Colegio Winnetka de Chaclacayo y el Centro Pastoral Patricio Peyton de San Juan de Lurigancho.

Para más información, pueden dirigirse al Instituto de Teología Pastoral “Fray Martin” Huaycán-Ate. Teléfono 359-1221 de lunes a viernes de 9:00 de la mañana a 1:00 de la tarde. E-mail: itpchosica@gmail.com

CON GRAN ENTUSIASMO SE VIVE EL AÑO DE LA FE EN EL VICARIATO APOSTÓLICO DE IQUITOS

(08/02/13) Durante el mes de enero se realizaron diversas acciones como parte del desarrollo del Año de la Fe en esta jurisdicción eclesiástica ubicada en la selva peruana. Dentro de estas actividades, destaca la charla sobre la fe, que brindo a principios del mes Monseñor Miguel Olaortúa Laspra, OSA., Obispo Vicario Apostólico de Iquitos, a los sacerdotes y miembros de las Comisiones y agentes de pastoral en la Semana de Programación de la Pastoral Vicarial.

Asimismo, el Padre Víctor Lozano OSA., brindó una charla a los sacerdotes y miembros de las comisiones y agentes de pastoral sobre la Iglesia del Vaticano II desde la Gaudium et Spes en la semana de Programación de la Pastoral Vicarial.

Posteriormente, en la Parroquia Inmaculada Concepción se motivó a los fieles de la comunidad a vivir el Año de la Fe, en el marco de la Fiesta del Bautismo del Señor.

Finalmente, el Obispo brindó una homilía motivadora, denominada: “Vocación cristiana y vocaciones específicas: modos de vivir la fe”, con ocasión de la Profesión de votos temporales de la Hermana María Úrsula, MMSCJ., en la Parroquia Nuestra Señora de la Salud, con presencia de los jóvenes de dicha parroquia.

En tanto, en el Vicariato Apostólico de San José del Amazonas, donde Monseñor Miguel Olaortúa es Administrador Apostólico, también se viene motivando en los fieles la celebración del Año de la Fe. Una acción resaltante es la publicación del Padre Louis Castonguey, de una guía bíblico-pastoral con ocasión del Año de la Fe.

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LOS OBISPOS DEL PERÚ EXHORTAN A LOS FIELES A REDESCUBRIR EL DON PRECIOSO DE LA FE

(01/02/13) Presentamos el Mensaje de los Obispos del Perú dirigido a todo el Pueblo de Dios, con motivo del “Año de la Fe”:

PERU: VIVE TU FE

Los Obispos del Perú, reunidos en Asamblea a todos nuestros hermanos en la fe les deseamos salud y paz en Jesucristo

1. Estamos en el Año de la Fe, convocado por el Papa Benedicto XVI e iniciado ya en cada una de nuestras diócesis, prelaturas y vicariatos. Como continuadores del grupo de los apóstoles de Jesucristo, puestos por Él para hacerse presente al mundo y para reunir y guiar a su Iglesia, queremos expresarles, junto con el gozo compartido de ser sus discípulos, algunas reflexiones que puedan ayudarnos a “redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe” (Porta fidei7).

2. Nos llena de júbilo compartir con ustedes la misma fe en Jesús de Nazaret, Hijo de Dios y de María, pues en Él encontramos lo que, como personas humanas, todos buscamos: la verdad, el amor, la felicidad de una vida completa y sin fin. Lo diremos con palabras de la asamblea episcopal de 2007 en Aparecida: “Ante los desafíos que nos plantea esta nueva época en la que estamos inmersos, renovamos nuestra fe, proclamando con alegría a todos los hombres y mujeres de nuestro continente: Somos amados y redimidos en Jesús, Hijo de Dios, el Resucitado vivo en medio de nosotros; por Él podemos ser libres del pecado, de toda esclavitud y vivir en justicia y fraternidad. ¡Jesús es el camino que nos permite descubrir la verdad y lograr la plena realización de nuestra vida!” (Mensaje final, 1).

3. Efectivamente, proclamar nuestra fe en Jesucristo hoy es algo tan urgente como necesario, a la vista de los grandes desafíos que afrontamos en esta época, y porque estamos inmersos en una crisis de fe que no sólo dificulta la solución de los problemas humanos sino que los agrava. Esto es así porque, como bien sabemos los cristianos y nos lo confirma el Concilio Vaticano II, “el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado. Pues Adán, el primer hombre, era figura del que había de venir, es decir, Cristo, el Señor. Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre el misterio de su vocación” (Gaudium et Spes22).

4. Pero esto no resulta tan claro para muchos de nuestros contemporáneos. Hay quienes no sólo lo desconocen o lo ponen en duda sino que lo rechazan. Con la creciente globalización de toda suerte de ideas, experiencias y comportamientos, también va haciéndose lamentablemente común y “normal” el prescindir de Dios y de su manifestación en Jesucristo para definir la vida personal y la organización de la sociedad. Nosotros mismos, discípulos del Señor, aunque –como Él nos dice– no seamos del mundo, por el hecho de estar en el mundo también podemos quedar afectados por el ambiente de increencia que nos envuelve. En consecuencia, recibamos la propuesta de este Año de la fe como “una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo; un tiempo de gracia espiritual que el Señor nos ofrece para rememorar el don precioso de la fe, que es decidirse a estar con el Señor para vivir con Él” (Porta fidei6,8.10), puesto que Él y sólo Él es “el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn14,6).

5. Esforcémonos, pues, durante este año, en redescubrir el don precioso de la fe, regalo que Dios nos da porque nos ama y quiere hacernos partícipes de su misma vida, pues nos ha creado a imagen y semejanza de su Hijo, Jesucristo, el cual, tomando nuestra maltrecha condición de pecadores, se ha entregado a nosotros, convirtiéndose así, para quien lo acepta, en su Redentor, en Recreador de su autenticidad humana. Sin este don, el hombre es como un ciego que no puede ver, como un hambriento que se debilita, como un paralítico que no se puede mover.

6. Sin la fe se está solo, sin Dios. Y sin Dios, el hombre pierde la verdad sobre sí mismo, sobre su real dignidad, vocación y misión. En consecuencia, el mundo no será la casa de la familia, sino una materia que usar sin sentido y sin control. Los otros ya no serán vistos como hermanos con quienes compartir vida y bienes; de modo que, en el mejor de los casos, podemos encontrarnos con actitudes de indiferencia –“¡es su problema!”–, y en los peores, con tantos otros males como, de hecho, nos afligen: celos, envidias, competencia desleal, calumnias, corrupción, injusticias, abuso de poder, violencia contra pobres e ignorantes, robos, secuestros, abortos provocados, homicidios y un largo etcétera de calamidades familiares y ciudadanas, nacionales e internacionales. Para colmo, hay quienes, sin conocerse ni valorarse a sí mismos, se desesperan hasta llegar al suicidio. ¡Pobre del individuo y de la sociedad que prescinden de Dios, pues están demoliendo sus cimientos y, sin cimientos, una casa se hunde!

7. En cambio, la presencia y la acción de Jesucristo, Dios-con-nosotros, que vive resucitado, animando, como cabeza, el cuerpo de su Iglesia que formamos sus discípulos, siempre hace posible, hoy igual que ayer, lo que parece imposible: ciegos que ven, sordos que oyen, muertos que resucitan y personas que dan a los demás, incluso a los enemigos, cuanto tienen: conocimientos, bienes materiales, cuidados sanitarios, amistad desinteresada y, llegado el caso, la propia vida para salvar la de otro. Una sociedad que legisle, gobierne, juzgue, eduque y actúe de acuerdo a la voluntad del Creador sobre la creatura –el mundo y la humanidad– a la que Él da vida, es una sociedad con cimientos indestructibles: progresarán en ella todos sus miembros, y multiplicarán sus posibilidades por la fuerza de la solidaridad en la que se reconocen y con la que interactúan, fruto y reflejo del Creador y Dador de la vida, que es comunidad de Tres en la unidad de su recíproco amor.

8. Con personas así, el mundo tiene futuro. Un futuro que no es capaz de impedir ni siquiera la muerte. El temor a perder lo que se tenga a la mano más acá de la muerte, como si todo fuera eso y no existiera nada más, es lo que ocasiona tanta violencia y sufrimiento. Quien sabe que Jesucristo ha resucitado sólo teme perderle, seguro de que, teniéndole a Él, nada le faltará, porque todo ha sido creado por Él y para Él; y Él se lo entrega a quien, aceptándole, ya en adelante vive pensando como Él, sintiendo como Él, hablando y actuando como Él. Ésta es la vida que brota de la fe: una vida cristiana, una vida unida a la de Cristo, como la suya: vida auténticamente humana, divina.

9.
¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si, al fin, se pierde a sí mismo? Este aviso de Jesús ha de animarnos a mantener nuestra fe en Él y a crecer como discípulos y misioneros suyos, pues la Buena Noticia de la Vida que recibimos de Dios Él la quiere para todos, y cuenta con nuestra colaboración para difundirla. La fe se agranda cuando se comparte. A todos –laicos, religiosos y ministros ordenados–nos llama el Señor a trabajar en su viña para que nadie pase hambre ni sed, para que nadie se pierda lejos de su Casa, sin Él. Por lo mismo, junto con el Papa,“deseamos que este Año suscite en todo creyente la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza. Será también una ocasión propicia para intensificar la celebración de la fe en la liturgia, y de modo particular en la Eucaristía, que es la cumbre a la que tiende la acción de la Iglesia y también la fuente de donde mana toda su fuerza. Al mismo tiempo, esperamos que el testimonio de vida de los creyentes sea cada vez más creíble. Redescubrir los contenidos de la fe profesada, celebrada, vivida y rezada, y reflexionar sobre el mismo acto con el que se cree, es un compromiso que todo creyente debe hacer propio, sobre todo en este Año” (Porta fidei9).

10.
“El Año de la fe será también una buena oportunidad para intensificar el testimonio de la caridad. Es la fe la que nos permite reconocer a Cristo, y es su mismo amor el que impulsa a socorrerlo cada vez que se hace nuestro prójimo en el camino de la vida” (Porta fidei14). Es Él quien nos lo dice: “Lo que hicieron con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron” (Mt 25,40).

11. Dios se ha dado a conocer en su Hijo hecho hombre, Jesucristo; y hoy se hace presente al mundo en la humanidad visible de la Iglesia que formamos nosotros, sus discípulos. Para que así sea, para que no seamos estorbo que impida encontrarle a quienes le andan buscando, oremos unos por otros y vivamos como Iglesia profundizando en el conocimiento de nuestra fe, bebiendo en la fuente de los sacramentos, ayudándonos a permanecer unidos en Jesucristo. De tal forma que sea Él a quien encuentren en nosotros cuantos se nos acerquen, así como muchos lo encontraron en nuestros queridos santos peruanos, para gloria de Dios y alegría de la humanidad.

12. Nos despedimos recordando una de sus preciosas palabras, válidas y eficaces permanentemente: “Yo no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho esto para que gracias a mí tengan paz. En el mundo tendrán que sufrir; pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo. Volveré a verles y se alegrará su corazón, y su alegría nadie se la podrá quitar” (Jn16, 32-33; 16,22).

Fraternamente, en Jesucristo y María, la bienaventurada por haber creído, y, por ello, madre suya y nuestra, a quien pedimos interceda por nosotros para que creyendo, amemos, y, amando, gocemos de la vida y la felicidad que nunca se acaban.

Los Obispos del Perú

Lima, enero de 2013


ESTE LUNES 4 DE FEBRERO SE INICIA LA SEMANA DE FORMACIÓN PARA CATEQUISTAS Y AGENTES PASTORALES

(01/02/13) Este lunes 4 de febrero se iniciará la Semana de Formación para Catequistas y Agentes Pastorales que se realiza en el marco del Año de la Fe, y que tendrá como tema: “Redescubrir las riquezas de nuestra fe, a los 50 años del Concilio Vaticano II”. El evento ira hasta el viernes 8 de febrero, y es organizado por la Comisión Episcopal de Misión y Espiritualidad de la Conferencia Episcopal Peruana y San Pablo.

La Semana de Formación se realizará de 8:30 de la mañana a 6:00 de la tarde, en el Instituto Superior de Estudios Teológicos “Juan XXIII”, ubicado en Pueblo Libre. Por las mañanas se planteará los grandes temas del Concilio Vaticano II y por las tardes los participantes tendrán posibilidad de elegir dos de los 16 talleres pastorales que se ofrecen.

Para más información, pueden dirigirse a la Comisión Episcopal de Misión y Espiritualidad, sito en Jirón Estados Unidos 838 – Jesús María. Teléfono: 463-1010 anexo 251. E-mail: catequesis.cemies@gmail.com / cemies@iglesiacatolica.org.pe

VIRGEN DE LA CANDELARIA DE HUANCHACO VISITARÁ ESTE DOMINGO, LA CIUDAD DE TRUJILLO
* Monseñor Miguel Cabrejos presidirá la Santa Misa, a las 11:00 de la mañana

(01/02/13) En el marco del Año de la Fe, la venerada imagen de la Virgen de la Candelaria del Socorro, visitará la ciudad de Trujillo este domingo 3 de Febrero, según anunció el Arzobispado de Trujillo y la Hermandad de la parroquia de Huanchaco, organizadores de esta peregrinación mariana.

Desde la 6:00 a.m., de ese día, las puertas de la Basílica Catedral se abrirán para que los fieles puedan venerar a quien recibió el título de “Reina y Madre del Amor y de la Paz Universal”. A las 11:00 a.m., Monseñor Héctor Miguel Cabrejos Vidarte OFM., Arzobispo Metropolitano de Trujillo presidirá una Solemne Eucaristía en la Basílica Catedral, la misma que será transmitida por televisión a nivel nacional.

Culminada la Eucaristía, la venerada imagen saldrá en procesión por el perímetro de la Plaza de Armas, donde algunas instituciones públicas y privadas le rendirán efusivos homenajes a su paso.

A las 3:00 de la tarde, la efigie retornará a su Santuario de Huanchaco, acompañada siempre por la hermandad y fieles arraigados a esta devoción mariana.

Cabe recordar que los fieles pueden ganar la indulgencia plenaria durante todo el “Año de la Fe” en los siguientes templos: Basílica Catedral, Santuario de Señor de Huamán, Santuario de la Virgen de la Puerta de Otuzco, Santuario de la Virgen de Guadalupe y Santuario de la Virgen la Virgen Candelaria de Huanchaco. Además, la visita de la Virgen de la Candelaria del Socorro es una ocasión para recibir esta gracia; los que deseen ganarla deberán confesarse, recibir la Sagrada Comunión (solo los templos mencionados) y orar por las intenciones del Papa.

EN LA DIÓCESIS DE CHIMBOTE SE BUSCA INCENTIVAR LA ACCIÓN MISIONERA Y CULTIVAR Y TESTIMONIAR LA FE
* Conclusiones de la XXX Asamblea Diocesana de Pastoral

(01/02/13) Tras realizarse en enero la XXX Asamblea de Pastoral en la Diócesis de Chimbote, se dieron a conocer las conclusiones de dicha reunión, que tuvo como marco la celebración del “Año de la Fe”, y que congregó a centenares de agentes pastorales, así como sacerdotes y religiosas que hacen su servicio en diversas parroquias y comunidades.

La meta de esta Asamblea es que para diciembre del 2013, el Pueblo de Dios sea fortalecido desde una renovada conversión hacia el encuentro con Jesús resucitado y que comprometa a una nueva evangelización y seguir construyendo una Iglesia de comunión y participación.

Dentro de las conclusiones, se señala que la fe “es un don que hay que volver a descubrir, cultivar y testimoniar”. Por ello, el Año de la Fe será como un aire fresco y una gran oportunidad que nos ayudará a transmitir y dar más vigor e impulso al Plan Pastoral de Conjunto de la Diócesis.

De igual forma se pide a todos los fieles a hacer eco de las palabras del beato Juan Pablo II: “no tengan miedo de abrir las puertas de par en par a Cristo”. Son palabras que nos invitan a caminar hacia el encuentro con Cristo, pues quien deja entrar a Cristo no pierde nada de lo que hace la vida libre, bella y grande. Porque la fe en Jesucristo, es la puerta que nos permite entrar de modo solemne en la Iglesia siempre abierta para todos, esto supone un camino que dura toda la vida.

Asimismo, se destaca que el “Año de la Fe” es una invitación a una valiente y decidida acción misionera. En tal sentido, la Diócesis de Chimbote, con todas sus comunidades y estructuras, está llamada a ser una "comunidad misionera", a impregnar todas sus estructuras con una firme decisión misionera (cf. DA 365), y hacer de la Diócesis, el primer ámbito de la comunión y la misión (cf. DA 163).

Finalmente, es necesario un compromiso eclesial más convencido en favor de una Nueva Evangelización, para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe. El compromiso misionero de los creyentes saca fuerza y vigor del descubrimiento cotidiano de su amor, que nunca puede faltar. La fe, en efecto, crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo.

Jr. Estados Unidos 838 - Jesús María (Lima 11) - Perú / Central Telefónica: (511) 463-1010 / Fax: (511) 261-8572
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