UN SÍNODO ENRAIZADO EN LA REALIDAD

(Ciudad del Vaticano-17.Octubre.2008) La grave crisis financiera que está sacudiendo el mundo ha contribuido a reducir a la atención de los medios de comunicación al Sínodo de los Obispos dedicado a la Palabra de Dios. Ahora que la reunión ha llegado a la conclusión de la primera fase de trabajo, pasando de debate general sobre el tema -La palabra de Dios en la vida y la misión de la Iglesia- a una etapa dedicada a la elaboración de propuestas operativas para la presentación al Papa Benedicto XVI.

A partir de la Palabra de Dios es, de hecho, el anuncio de que otro mundo es posible ahora, a la espera del futuro, donde no habrá más sufrimiento o la muerte.

Puede parecer una visión audaz. Pero es una certeza basada en la solidez de la Palabra de Dios desde el principio que Benedicto XVI instó a llamar al centro de la vida cristiana y de las preocupaciones de los Obispos.

El Papa habla de un nuevo realismo que, a partir de la Iglesia, podría llegar a ser contagiosa y dice que para ser realista hay que confiar principalmente en el éxito, carrera, el dinero -todas las características de todo el mundo que va en las bolsas de valores en crisis- pero tenemos que echar raíces en la Palabra de Dios, el fundamento de todo y la verdadera realidad. Los Padres sinodales han establecido la escuela de la Palabra de Dios tratando de entender cuál es la mejor manera de anunciar a los demás, convencidos de que la comunidad cristiana enfrenta conflictos endémicos en muchas partes del mundo y la condición especial de sufrimiento que está afectando a los cristianos en la India, África y Oriente Medio.

El informe final del debate, presentado por el Cardenal Marc Ouellet, es un buen retrato de lo que ha ocurrido en el aula Sínodo, que ofrece argumentos para considerar un sentido más completo y el contexto de lo logrado hasta ahora. El sínodo, como una expresión colectiva, ha establecido bien los mecanismos. El informe final del debate es un paso importante en la comprensión de qué puntos se centrarán en la labor de los grupos en vista de la pastoral final.

Hasta el momento se han producido 222 sobre los 253 Padres sinodales han hablado, ocho de las actividades de los delegados fraternos de otras Iglesias y confesiones cristianas, 18 discursos de los hombres y las mujeres como oyentes y un discurso de un invitado especial. Por otra parte, las intervenciones no programadas fueron cerca de 150.

El informe de Cardenal Ouellet que desde las cuestiones teológicas más comprensible, a los que más cerca a la vida de los fieles. El marco ofrece muchas señales de la labor de enraizamiento en la vida concreta de las comunidades cristianas. Es demasiado pronto para sacar conclusiones - dice el Cardenal Ouellet, pero usted puede esperar una nueva primavera de la misión.

La urgencia de proclamar el Evangelio de hoy -escribe - es muy sentida por todos los Padres sinodales y las posibilidades que ofrece la nueva comunicación invita a tomar iniciativas para aumentar la conciencia y el Amor de Cristo y las Escrituras, para operar la unidad de los cristianos y contribuir a la justicia y la paz en el mundo.

El escuchar es una característica de este Sínodo. Tras la incertidumbre inicial, es descrito así el esfuerzo para examinar la manera de anunciar la Palabra de Dios, especialmente en los jóvenes, y para continuar con el diálogo ecuménico que no debe ser más lento. “El Evangelio -escribe Ouellet - no debe ser obstáculo a la libertad, ni el respeto debido a otras culturas, o todo lo que es bueno en cada religión. En términos de diálogo lo que es importante es proponer sin imposición de considerarse como interlocutores. El cristiano debe estar dispuesto a hablar y escuchar. Asimismo, con el pueblo judío comparte una parte importante de la Biblia, reafirmó el Sínodo, rechazando todas las formas de antisemitismo.

Los Padres sinodales antes de elegir la orientación práctica fieles, han puesto muchas preguntas. El Cardenal Ouellet señala que son 19 preguntas que se presentarán al grupo de trabajo, pero en el informe se hará por lo menos otras 40 interrogantes, sobre las cuestiones más urgentes y sensibles.

 
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