QUINTA CONGREGACION GENERAL

(Ciudad del Vaticano-9.Octubre.2008) La tarde de ayer, tuvo lugar la Quinta Congregación General, en presencia del Santo Padre, durante la cual continuaron las intervenciones de los padres sinodales. El presidente delegado de turno fue el Cardenal Odilo Pedro Scherer, Arzobispo de Sao Paulo (Brasil).

A continuación ofrecemos extractos de algunas intervenciones en el Aula del Sínodo:

ARZOBISPO DONALD WILLIAM WUERL, DE WASHINGTON (EEUU). “La liturgia es al mismo tiempo, un acto de culto y un momento de pedagogía. El ciclo trienal de Leccionario en su presentación de las Escrituras, nos brinda la extraordinaria oportunidad de ligarnos al Catecismo de la Iglesia Católica, rico de un bagaje de meditación bíblica que se remonta a dos mil años. Ambos deben considerarse en relación. (...) Nuestra tarea es ayudar a los fieles a comprender que son parte de la Iglesia, una comunidad visible que es también comunión espiritual. La homilía litúrgica representa la mejor oportunidad para que nuestros fieles encuentren la persona viva de Cristo en el ámbito de un contexto eclesiástico y comunitario auténtico. (...)

La comprensión del contexto eclesial de la revelación de Dios ayuda a quienes escuchan la Palabra de Dios no solo a reafirmar el significado de la Palabra, sino también la fidelidad y la adhesión al Cuerpo de Cristo, la Iglesia".

ARZOBISPO TOMASH PETA, DE MARIA SANTISIMA EN ASTANA, PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL (KAZAKISTAN). "En el capítulo III de la primera parte del Documento de trabajo de nuestro Sínodo, hay un bellísimo texto dedicado a la Virgen María: “María, modelo de recepción de la Palabra para el creyente" (...) El Documento de trabajo subraya que el Santo Rosario es una "forma simple y universal de escucha y oración de la Palabra". Estoy convencido de que es importante en nuestro tiempo recordar y promover esta forma de oración porque es el camino para llegar a María, ella, que comprendió y se unió a la Palabra de Dios más que ningún otro. (...) En nuestro país, Kazakistán, en Asia central, una innumerable cantidad de católicos, deportados a esta región, no tuvieron durante decenios la posibilidad de acceder a los sacerdotes, iglesias, Biblias o sacramentos (excepto el bautismo de los hijos que ellos mismos administraban), pero tenían el Rosario. Gracias a la oración del Santo Rosario consiguieron conservar la fe, la comprensión de las verdades fundamentales de la religión católica, la dignidad y la esperanza en tiempos mejores".

OBISPO EDUARDO PORFIRIO PATIÑO LEAL, DE CÓRDOBA (MÉXICO). "Hoy asume un particular relieve ayudar a comprender la justa relación entre Revelación pública y constitutiva del Credo cristiano y las revelaciones privadas, discerniendo la pertinencia de éstas a la fe genuina.(...) El número 7 del “Instrumentum laboris” constata que frecuentemente la experiencia religiosa actual es “más emotiva que convencida, a causa del escaso conocimiento de la doctrina”: se está tendiendo más bien hacia lo subjetivo y al gusto por hacerse una religión al modo propio de cada persona. Gente sencilla y de buena voluntad es atraída por supuestas manifestaciones, pero, a veces se convierten en grupos religiosos aislados en el interior de la Iglesia Católica que propagan devociones y líneas de espiritualidad cuyo origen se remite a "mensajes o revelaciones privadas", que deben valorarse con cautela y deben en todo caso impulsar a la Revelación Pública integral en la Tradición viva de la Iglesia. Se propone reafirmar la doctrina de la “Dei Verbum” 4 y el Catecismo de la Iglesia Católica 66-67, y la recomendación a los pastores de encauzar oportunamente estas experiencias religiosas, con criterios actualizados al ambiente de movilidad y globalización que vivimos".

CARDENAL ZENON GROCHOLEWSKI, PREFECTO DE LA CONGREGACION PARA LA EDUCACION CATOLICA (CIUDAD DEL VATICANO). “Actualmente se multiplican los institutos de estudio, sobre todo para laicos y personas consagradas, pero al mismo tiempo parece aumentar la ignorancia religiosa. El reciente estudio, comisionado por la Federación Bíblica Católica en 10 países europeos, ha demostrado una ignorancia increíble de los fieles acerca de las nociones elementares relativas a la Biblia, como: "¿Los Evangelios son parte de la Biblia?", "¿Escribió Jesús los libros de la Biblia?", "¿Quién, Moisés o Pablo, era un personaje del Antiguo Testamento?", etc. Una tal ignorancia constituye un terreno fértil para las sectas.(...) Nos esforzamos mucho, pero quizás no distribuimos nuestras fuerzas de manera razonable en las diversas formas y grados de enseñanza. (...)Es preciso atribuir importancia a las verdades fundamentales de fe, enlazadas con la Palabra de Dios, porque determinan nuestra vida cristiana, nuestra relación con el Señor, nuestra alegría cristiana”.

OBISPO OSCAR MARIO BROWN JIMÉNEZ, DE SANTIAGO DE VERAGUAS (PANAMÁ). “En el número 35 del “Instrumentum laboris”, se afirma que este sínodo, sobre La Palabra de Dios en la Vida y Misión de la Iglesia, está en relación de continuidad con el precedente, sobre La Eucaristía, fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia. (...) No se deben yuxtaponer las dos partes del rito, la liturgia de la palabra y la liturgia de la eucaristía, se dice, como si fuesen independientes una de otra, pues ambas están íntimamente unidas entre sí, y forman un único acto de culto. (...) En la liturgia de la palabra, como en la de la eucaristía, en la misa, está realmente presente el Señor de la pascua en un diálogo en el que Dios toma la iniciativa de dirigirse al hombre con su palabra y éste le responde con fe, obediencia y conversión. Esta presencia está latente en el Antiguo Testamento y patente en el Nuevo”.

OBISPO PETER LIU CHENG-CHUNG, DE KAOHSIUNG (CHINA). “La pregunta es:¿cómo hay que hacer para que el Kerygma y la proclamación de la palabra viva de Dios sean más accesibles a los fieles? ¿Cómo puede este Kerygma - este encuentro con la Palabra de Dios- ser un dialogo auténtico entre Cristo y los fieles? La respuesta está en reconocer al Espíritu Santo en esta proclamación de la palabra viva de Dios. Es el Espíritu Santo quien confiere a cada católico bautizado dones y carismas, que, a su vez, son aportaciones a la Iglesia local.

Queremos invitar a los obispos y a los párrocos a que traten de abrirse a estas realidades en la comunidad local de los fieles.

Y es en estas pequeñas comunidades a nivel parroquial donde la Palabra proclamada puede transformarse en una entidad viva. Poco a poco, los fieles de estas comunidades pueden rezar juntos la Liturgia de las horas y llevar adelante las celebraciones comunitarias del Sacramento de la Penitencia (con confesiones individuales). En este contexto las Escrituras están íntimamente ligadas a la liturgia como signo de Dios que dialoga con su pueblo especialmente en la Eucaristía”.

 
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