ESTA MAÑANA SE CELEBRÓ LA OCTAVA CONGREGACION GENERAL

(Ciudad del Vaticano-10.Octubre.2008) Esta mañana se celebró en Roma la Octava Congregación General del Sínodo de los Obispos, en presencia del Papa Benedicto XVI. El presidente delegado de turno fue el Cardenal George Pell, Arzobispo de Sydney (Australia).

A continuación ofrecemos extractos de algunas intervenciones en el Aula del Sínodo:

CARDENAL VINKO PULJIC, ARZOBISPO DE VRHBOSNA, SARAJEVO, PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL (BOSNIA-HERZEGOVINA). “Sostengo con todo mi corazón la idea de que "el servicio de los laicos exige capacidades diversificadas que suponen una formación bíblica específica". (...) En este contexto el Documento de Trabajo recuerda que "un medio privilegiado para el encuentro con Dios que nos habla es la catequesis dentro de las familias, con la profundización de algunas páginas bíblicas y la preparación de la liturgia dominical. (...) En los países que salieron recientemente del régimen socialista, la Iglesia tiene necesidad de fieles laicos que vivan intensamente el Evangelio de Cristo en la familia y la sociedad y que vuelvan a participar en la misión de la comunidad eclesiástica. La preparación familiar al Día del Señor podría ser un verdadero kairos para ellos”.

OBISPO EMMANUEL FÉLÉMOU, DE KANKAN (GUINEA). "La eficacia de esta Palabra revelada en Jesucristo estriba en la potencia divina que libera a los pueblos de sus imperfecciones en el conocimiento de Dios, de su miedo y sus errores, de sus incertidumbres y vacilaciones. Las clases africanas perciben el amor de Dios como cumplimiento de sus esperanzas. (...) La cercanía de Jesús y la transformación positiva de toda cultura mediante su palabra siguen siendo un punto de atracción y de convicción para que nuestros pueblos purifiquen sus culturas, en particular la visión de la voluntad de Dios, de la verdad en todo su esplendor; si nuestras culturas conocían al Dios único, carecían sin embargo de la claridad y de la perfección por las cuales el amor no se debe vivir solamente con los que son hermanos de sangre, sino con todos, de esa claridad y perfección por la que se perdona al enemigo en lugar de envenenarlo cuando hace falta demostrar el poder propio. No quiero decir que no existiera el perdón, sino que esta realidad tenía necesidad de la Palabra de Cristo, de su conocimiento y su ejemplo para poderle dar ese rostro único".

SU BEATITUD FOUAD TWAL, PATRIARCA DE JERUSALEN DE LOS LATINOS (JERUSALEN). "El conflicto entre israelíes y palestinos comporta dificultades de lectura y comprensión de algunos pasajes de la Biblia. Efectivamente, en general, los cristianos árabes a menudo tienen dificultades para leer el Antiguo Testamento, no por la Palabra de Dios en sí misma, sino a causa de las interpretaciones políticas e ideológicas. (...) Dos principios nos salvaguardan de las interpretaciones políticas e ideológicas: Leer e interpretar la Palabra a la luz de Cristo. Jesús dijo: "No penséis que yo haya venido a abolir la Ley o los Profetas, no he venido a abolirlos sino a darles plenitud”. Cristo ha asumido y recapitulado en su persona todas las categorías del Antiguo Testamento para darles un significado y un impulso nuevos (les ha "dado plenitud"). El Antiguo Testamento se lee y se comprende en Él y a través de Él. El segundo principio de interpretación es la Iglesia. Cualquier interpretación fuera de la Iglesia es una interpretación peligrosa. Para concluir quisiera aprovechar la presencia del Santo Padre y de todos los padres sinodales para lanzar un llamamiento en favor de Tierra Santa y pedir más solidaridad y más peregrinaciones para ayudarnos a ser testigos de Cristo, Mesías, Salvador, "en Jerusalén, en toda Judea, Samaria y hasta los extremos confines de la tierra".

ARZOBISPO CHARLES MAUNG BO, SDB., DE YANGON (MYANMAR). “El mandato evangélico de “dar de comer al hambriento y vestir al desnudo” se ha impuesto con fuerza tras el reciente paso del terrible ciclón Nargis. Casi 150 mil personas fallecieron y dos millones se convirtieron en prófugos en su país. (…) Con la ayuda del Señor hemos reanudado la vida en muchas comunidades. Las Iglesias se han convertido en campos de prófugos. En estos campos hemos celebrado una liturgia única: la de anunciar la Palabra por medio de nuestro acompañamiento y de compartir el pan por medio de la asistencia. El mundo se ha convertido en nuestro altar y hemos partido el pan de la fraternidad humana con las multitudes desorientadas. El Evangelio predicado ha sido el alimento dado a los hambrientos, que ha producido la vida y la luz que hemos dado en los cinco últimos meses”.

ARZOBISPO JESÚS PÉREZ RODRÍGUEZ, OFM., DE SUCRE (BOLIVIA). “La catequesis de la comunidad ha de cuidar, en su práctica, algunas claves de lectura que le ayuden, por un lado, a respetar el texto sagrado y, por otro a interpretarlo correctamente para la vida de las personas y de los pueblos. La relación primaria entre Biblia y catequesis ha de entenderse y asumirse como FUENTE y no como un recurso didáctico o un simple apoyo a los contenidos. Es importantísimo distinguir la catequesis en general de la catequesis bíblica, en particular. Es necesario que el texto bíblico llegue a todos, desde los niños. Para ello, la Iglesia Boliviana se ve imposibilitada. Por eso, pide a las iglesias con mayores recursos económicos ayudar a la adquisición de la Sagrada Escritura a los que tienen menos posibilidades. Así mismo, pensamos que se pudiera señalar una Jornada Mundial de la Biblia, ya son varios los países que tienen, no sólo el día de la Biblia, sino también el mes de la Biblia”.

OBISPO MIGUEL ANGEL SEBASTIÁN MARTÍNEZ, MCCI., DE LAI (CHAD). “Os hablo en nombre de la Conferencia Episcopal de Chad. Este país del centro de África ha sido evangelizado hace unos pocos años. (…) Los cristianos se reúnen el domingo, pero muchos de ellos solamente para la celebración de la Palabra, porque no tenemos suficientes sacerdotes. En nuestro país vivimos situaciones sociales y políticas muy conflictivas, sobre todo debido a una guerra interminable desde hace más de cuarenta años. Estamos convencidos de que la Palabra de Dios es una palabra de paz, una palabra que anuncia la paz y que invoca la paz, que llama al perdón, a la reconciliación y a la justicia. La escucha y la oración de la Palabra de Dios son esenciales en la vida y en la misión de nuestra Iglesia. Esto es un desafío para nosotros. La Palabra de Dios nos ilumina y nos alienta a comprometernos en la promoción del hombre y de la mujer en Chad”.

 
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