DECIMOSEXTA CONGREGACION GENERAL

(Ciudad del Vaticano-15.Octubre.2008) Esta mañana se realizó en Roma la Decimosexta Congregación General del Sínodo de los Obispos en presencia de 238 padres sinodales. El presidente delegado de turno fue el Cardenal Odilo Scherer, Arzobispo de Sao Paulo (Brasil).

Durante las intervenciones algunos obispos expresaron sus opiniones para fortalecer la difusión de las Sagradas Escrituras, sobretodo en las personas de poca formación cultural.

A continuación ofrecemos extractos de algunas intervenciones en el Aula del Sínodo

CARDENAL GIOVANNI LAJOLO, PRESIDENTE DE LA PONTIFICIA COMISION PARA EL ESTADO DE LA CIUDAD DEL VATICANO Y PRESIDENTE DE LA GOBERNACION. “Se plantea la cuestión de cómo hacer que llegue de forma convincente la Palabra de Dios a tres categorías de personas: Los analfabetos y los que, aún sabiendo leer, no leen y pueden caer fácilmente en creencias y supersticiones absurdas. Sería conveniente estudiar cómo llegar a ellos personalmente o con medios audiovisuales de fácil comprensión y vasta difusión; Las personas de un determinado nivel cultural, a veces bastante alto, que se sienten heridas por las páginas de la Biblia en las que aparecerían violados, por orden o con el consenso de Dios, los derechos humanos fundamentales. Para ellas habría que intentar desarrollar aún más el concepto de inspiración de las Sagradas Escrituras; Los creyentes en el Antiguo Testamento, a los que no es útil proponer la realización de las profecías como algo que se puede conocer “post fidem”. A ellos habría que mostrarles el significado cristiano de las profecías realizadas en Jesús, el Mesías, como algo que se puede conocer “ante fidem”.

CARDENAL ANTONIO CAÑIZARES LLOVERA, ARZOBISPO DE TOLEDO (ESPAÑA). “La intervención se refiere a la catequesis, como una de las formas del ministerio de la Palabra. Se pretende destacar el papel insustituible y fundamental de la catequesis para la transmisión de la Palabra de Dios, cuya peculiaridad radica en ser un periodo de enseñanza y madurez, de reflexión vital sobre el misterio de Cristo, de iniciación integral -vital, ordenada y sistemática- en la Revelación que Dios mismo ha hecho al hombre en Jesucristo, no aislada de la vida ni yuxtapuesta artificialmente a ella, y conservada en la memoria profunda de la Tradición viva de la Iglesia. La catequesis introduce, inicia, en la escucha y en la acogida de la Palabra y de la enseñanza de los Apóstoles, en la liturgia, en la vida moral evangélica conforme a la caridad y en la oración. Sin catequesis la mayoría de los cristianos no estarían en condiciones de apropiarse y traducir a la vida el Evangelio, ni de actuar en sentido misionero y apostólico, ni de confrontarse con éxito con las corrientes espirituales y culturales de nuestro tiempo. Sólo a partir de una seria, auténtica y renovada catequesis, la Iglesia podrá desplegar sólidamente toda la amplitud de elementos y funciones de su acción evangelizadora”.

CARDENAL ANGELO BAGNASCO, ARZOBISPO DE GÉNOVA, PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL (ITALIA). “Por cuanto se refiere a la formación en una fe pensada y consciente, capaz de dar razón de la esperanza propia, creo oportuno recordar que si es necesario recorrer el camino del conocimiento documentado, rezado y compartido de la Palabra de Dios escrita, es igualmente necesario recorrer el camino de la razón. La Sagrada Escritura está atravesada no solamente por las verdades sobrenaturales, sino también por las naturales que asume, confirma y lleva a cumplimiento. Por eso es urgente y necesario mantener unidas la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio para que el creyente entienda mejor las grandes cuestiones del nacer y el morir, de la familia y de la libertad, del amor y de la ley natural, de la eutanasia, de la fecundación y las sepa presentar también a los no creyentes, para los que la Biblia es válida sólo por la fuerza de sus argumentos. Cuando la Iglesia habla de estos temas no lleva a cabo injerencias, no va más allá de su misión evangelizadora, sino que está dentro de su misión. Al mismo tiempo sirve a las culturas y a las sociedades para que sean más humanas”.

ARZOBISPO PAUL CREMONA, OP., DE MALTA, PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL (MALTA). “Hablo en el contexto de países tradicionalmente católicos como Malta. Cada vez que hablamos de la Nueva Evangelización encontramos una piedra con que tropezar. Muchos de nuestros fieles sienten todavía nostalgia por el modelo de la Iglesia que existía hace 30 o 40 años y hacen comparaciones con ella. Ya que la Iglesia Católica no ha mantenido la posición privilegiada que tenía entonces, viven como un trauma cuando se reta a la Iglesia o a sus pastores. A menudo, tiene miedo de hablar abiertamente ante esta cultura que a veces es hostil. Tenemos que salir de esta experiencia traumática e iniciar una nueva evangelización. Tenemos que ayudar a los fieles a reconocer que ese tipo de Iglesia ya no existe y no se puede volver a proponer en este mundo que ha cambiado. No podemos seguir comparando nuestra realidad con la de entonces. Tenemos que proponer un nuevo modelo de ser Iglesia y el que corresponde mejor a la realidad actual es el de la comunidad cristiana primitiva, tal como se describe en los capítulos 2 y 4 de los Hechos de los Apóstoles y se ve en los otros escritos del Nuevo Testamento. Debemos comparar la Iglesia actual con aquella comunidad y conformarla a ella”.

OBISPO AGUSTIN TRAORE, DE SÉGOU (MALI). “Los cristianos de Malí constituyen una pequeña minoría desde el punto de vista numérico, pero son apreciados y respetados por el testimonio que dan del Evangelio de Jesucristo. La calidad del testimonio de vida de los cristianos católicos y protestantes de Malí admira a sus hermanos y hermanas musulmanes que repiten a menudo que es necesario confiar la gestión de las cosas serias a los cristianos porque el Evangelio que anuncian es portador de justicia y de paz. Hay que fomentar la coherencia del testimonio con una colaboración cada vez más estrecha entre las comunidades cristianas católicas y protestantes. La Secretaría del Apostolado Bíblico de la Conferencia Episcopal de Malí ha decidido favorecer el diálogo ecuménico en el país y trabaja en estrecho contacto con la Alianza Bíblica Universal de Malí en espíritu de ecumenismo. Esas buenas relaciones han permitido una colaboración fructuosa en los sectores de la formación de traductores de la Biblia, de la difusión de la Biblia, de la alfabetización. La Palabra de Dios, siendo para todos los hijos de Dios, es un potente medio de comunicación entre los seres humanos de religiones diversas. El diálogo interreligioso presupone un buen conocimiento de la Palabra de Dios, que también es diálogo y que favorece la condición de un diálogo fructuoso entre las diferentes confesiones”.

OBISPO FRAGKISKOS PAPAMANOLIS, OFM Cap., DE SYROS Y MILOS Y SANTORINI, PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL (GRECIA). “Soy consciente de la necesidad de las instituciones y del bien que se hace también a través de la diplomacia. Sin embargo, también es verdad que hay que examinarlas y verificadas a la luz de la Palabra de Dios porque el fin no justifica los medios. Estudiando la historia encontramos a menudo en la vida de la Iglesia decisiones de emergencia y modos de comportamiento estructural que podrían justificarse a causa de un determinado momento histórico, ¿pero esas decisiones, que se quedan después en la estructura de la Iglesia, seguirán marcando el paso de la vida de la Iglesia por los siglos de los siglos? ¿Sobre todo cuando esas estructuras no se sostienen a la luz de los principios teológicos? Para la Iglesia Católica el compromiso ecuménico es el compromiso primario del tercer milenio. Un compromiso que no puede limitarse al intercambio de invitaciones, de visitas y regalos, o a todos esos gestos que expresan nuestro deseo de crear unidad. El deseo no basta. Tenemos que estar dispuestos a sacrificar leyes y estructuras para preparar el día bendito en que los cristianos estaremos unidos”.

 
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