Entrevista a Monseñor Pedro Barreto Jimeno, SJ, Arzobispo de Huancayo
y Delegado ante la VCG
 


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(Aparecida-21.05.2007) Al reanudarse los trabajos de la V Conferencia General conversamos con Monseñor Pedro Barreto Jimeno, SJ, Arzobispo de Huancayo, que participa en esta reunión continental como Delegado de la Conferencia Episcopal Peruana.

Están comenzando las sesiones de trabajo de la segunda semana. ¿Cómo se está desarrollando esta etapa de la V Conferencia?

En realidad hoy hemos recogido la propuesta de la Comisión de Redacción del Documento final de la VCG, y hemos ido a grupos para precisar cuál es nuestro parecer sobre el esquema inicial. Me da la impresión que hay unanimidad en que el documento que se ha presentado como esquema va a ayudar mucho, es una propuesta que de alguna manera va responder a las inquietudes y desafíos de la Iglesia en el Perú y también los problemas sociales. Básicamente es ver los problemas con los ojos de Dios, como Discípulos y Misioneros, es juzgar desde Cristo fuente de vida digna; y una tercera parte más bien es ver cómo el Espíritu Santo impulsa en la realidad de América Latina y del Caribe lo que él nos pide que realicemos como Discípulos y Misioneros de Cristo.
 
¿Qué temas son los que más se han destacado?

En la parte interna de la Iglesia sobre todo ha sido la formación de los agentes de pastoral, desde el Discipulado, desde el sentido de misión. En ese aspecto se ha resaltado mucho la vida Trinitaria de Dios, es la unidad en la diversidad; el sentido de comunión ha sido muy importante. También otro aspecto muy fuerte que ha salido es el desafío de la pobreza, el desafío de la violencia, en varios aspectos y sobre todo ha sido una constante en todos los grupos, por lo que hemos escuchado, la preocupación ecológica que a todos nos afecta en el mundo y en América Latina.

Precisamente, sobre la ecología, es un tema nuevo respecto a las anteriores Conferencias Generales ¿qué nos puede comentar al respecto?

Bueno es lógico que no haya estado muy presente aunque Santo Domingo (1992) tiene unas afirmaciones muy importantes. Ciertamente el que comenzó este proceso, la concientización sobre el cuidado del medio ambiente fue el Papa Juan Pablo II en 1991. Por tanto, en el ’92 Santo Domingo recogió esa iniciativa y que ahora de alguna manera ya es parte de la agenda social, y creo que nosotros en América Latina percibimos una verdadera amenaza de una sociedad neoliberal que como decía el Papa Benedicto XVI busca solamente el lucro no poniendo en el centro de su actividad, la persona humana. Es así que este tema está saliendo con mucha fuerza y esperamos pues en el desarrollo de estos días que podamos nosotros vislumbrar no sólo la parte teórica, que ciertamente va salir, sino gestos proféticos que como Iglesia en América Latina y el Caribe podamos nosotros conjuntamente realizar.

Finalmente, según diversas opiniones, el discurso del Papa Benedicto XVI ha sido muy enriquecedor ¿cómo ha valorado este mensaje?, ¿qué aspectos le han parecido sustanciales?

Todo el discurso del Papa Benedicto XVI ha sido un regalo muy grande para esta V Conferencia, porque considero como Vicario de Cristo y como eminente teólogo nos ha ayudado muchísimo a cerrar brechas que normalmente nos hubiesen impedido desarrollar como lo hemos hecho, esta experiencia de la V Conferencia. No olvidemos que siempre hay una pluralidad en la Iglesia y que creo que es una riqueza muy grande, pero había temas que eran verdaderamente difíciles de abordar.

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Un ejemplo muy claro es que la opción prefencial por los pobres, dice el Papa Benedicto XVI en su discurso, que está implícita en la experiencia de la fe cristológica. Con esto ha cerrado totalmente ese divorcio que muchas veces se planteaba por una mirada sociologista del pobre, entonces, al decir y afirmar esto, el Papa nos ha ayudado muchísimo y eso ha facilitado muchas cosas.

El Papa, lo que nos ha dado es una visión esperanzadora en la dinámica del Espíritu Santo que guía la Iglesia, en medio de los problemas. Por eso creo que ese discurso ha sido dirigido fundamentalmente a los que estamos participando aquí para que juntamente con él, podamos nosotros como Pastores en América Latina y el Caribe, responder como Iglesia Católica a los desafíos que en América Latina enfrentamos y que tenemos que resolver desde nuestra fe en Cristo Jesús. Por tanto, el mismo tema “para que nuestros pueblos tengan vida en Cristo” es una urgencia de transformar en gestos proféticos esta voluntad de Dios de querer dar vida, Jesucristo vino para dar Vida y Vida en abundancia.

¿Qué puede decirnos de las reacciones que se han suscitado en tanto a la mención de las culturas indígenas en el discurso del Santo Padre?

El aspecto del indigenismo yo creo ha despertado dificultad porque lo sacan fuera del contexto. En su discurso el Papa reconoce la valía de la cultura indígena y desde nuestro punto de vista, y mío personal, el mismo Papa ha dicho que la cultura de un pueblo no puede estar cerrada, entonces lo que ha dicho el Santo Padre está dentro de una coherencia, de un discurso dirigido fundamentalmente a Pastores que queremos realmente servir a la misión evangelizadora de la Iglesia desde nuestra fe en Cristo.

 
Redacción: Lic. Ma. Elena Rojas
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