Señor Jesucristo,
todos los domingos, todos los días,
con un gran deseo quieres celebrar tu Pascua con nosotros.
En la Eucaristía nos atraes a todos hacia ti. -
aquí estamos, del campo y de la ciudad,

para responder a tu deseo, para ir a tu encuentro,
para ver donde vives
y renacer en tu amistad.

“No hay amor más grande que éste:
dar la vida por sus amigos”.
con gratitud hacemos memoria de tu entrega,
nos has dado el ejemplo, para que hagamos lo mismo.
Quien gratuitamente ha recibido, de también gratuitamente

Hoy, en tu cena,
tu amor se derrama desde la cruz sobre nosotros,
tu modo de ser pasa en nuestras vidas.
La Eucaristía es escuela de paz y comunión;
eres el don que se recibe dándose.
¡Transfórmanos en ofrenda permanente!
¡Conviértenos en discípulos tuyos,
en Buena Nueva para los pobres!

Señor, tu Iglesia vive de la Eucaristía:
de la mesa de la Palabra vamos a la mesa de tu cena,
con gozo te reconocemos en la “fracción del Pan”
y seremos conocidos como tus discípulos
en el amor que nos une y da fruto de unidad.

Señor, ¡bendice tu Iglesia en el Perú reunida en Chimbote!
En espíritu y verdad queremos ser
tu hermosa catedral en el desierto,
fieles al mandado:¡Denles ustedes de comer”!

María, madre de Jesús y madre nuestra,
para siempre te hemos acogido en nuestra casa.
¡Permanece con nosotros en el cenáculo
a la espera de la venida del Señor. Amén.