Preguntas sobre los Congresos Eucarísticos

Preparadas por la Conferencia Nacional de Obispos Católicos, Secretariado para la Liturgia y Secretariado para el Tercer Milenio y el Año Jubilar 2000.

1. - ¿Qué es un Congreso Eucarístico?

Un Congreso Eucarístico es "un tipo de estación al cual una iglesia particular invita a otras iglesias de una región o nación o aun del mundo entero". En un Congreso Eucarístico "los miembros de la Iglesia se unen para profesar, de la manera más profunda, algún aspecto del misterio Eucarístico y expresan públicamente su culto unidos por el vínculo de la caridad y la unión".

2. - ¿Quién puede convocar un Congreso Eucarístico?

Así como el Santo Padre ha convocado un Congreso Eucarístico Internacional en su Diócesis de Roma, que tuvo lugar del 18 al 25 de junio 2000, así también los obispos pueden convocar congresos en sus diócesis o regiones particulares según lo crean conveniente.

3. - ¿Qué se debe estudiar en preparación para un Congreso Eucarístico?

La sagrada comunión y el culto eucarístico fuera de la misa es la parte del ritual romano que mejor responde a esta pregunta. Este rito pide un examen cuidadoso de cómo el Misterio Eucarístico puede ser celebrado y estudiado mejor por "expertos en estudios teológicos, bíblicos, litúrgico pastorales y humanos..."

4. - ¿Cuáles son los elementos esenciales de todo Congreso Eucarístico?

Todo Congreso Eucarístico, en primer lugar, debe tener un aspecto catequístico, que trata de estudiar el Misterio Eucarístico y penetrar en él. En Lima tendremos la Semana Teológica, en el auditorio del colegio Santa Úrsula, donde se tratarán diversos temas relacionados a la Eucaristía. Es igualmente importante animar, por medio de la experiencia y enseñanza a la "participación plena, conciente y activa que exige la naturaleza misma de la liturgia"; por ello, se han organizado adoraciones eucarísticas, procesiones y manifestaciones artísticas. El aspecto de misión debe acentuarse por medio de las celebraciones eucarísticas que nos lleven "a las varias obras de caridad, ayuda mutua y a las varias formas de testimonio cristiano".

5. - ¿Cuáles son las actividades de un Congreso Eucarístico?

En el centro de todo Congreso Eucarístico está la celebración eucarística, fuente y culmen de toda la vida cristiana. Celebraciones de la Palabra de Dios y algunas conferencias como la Semana Teológica, pueden ayudar a descubrir varios aspectos del Misterio Eucarístico sugeridos por el tema del Congreso. Las oportunidades que ofrecen para la oración y adoración del Santísimo Sacramento en común en algunas Iglesias designadas para ello, sostienen la interiorización de esos temas. Por último, las Procesiones Eucarísticas pueden ayudar a dar una dimensión pública y ritual a la fe eucarística que se ha celebrado, estudiado y reafirmado durante el Congreso.

6. - ¿Cómo podemos fomentar en los fieles una participación activa en la misa celebrada en el Congreso Eucarístico?

Se podría organizar un periodo de tiempo de preparación para los participantes al Congreso Eucarístico que incluya un tiempo, suficientemente largo, de estudio de la Instrucción general del Misal Romano (1975) y del Orden de la misa. El fin de ese estudio es fomentar un aprecio profundo del significado espiritual de las varias partes de la misa y la suma importancia de la participación de todos los que están presentes en el Sacrificio Eucarístico.

7. - ¿Cuánto dura un Congreso Eucarístico?

Un Congreso Eucarístico puede celebrarse en un día o durante varios días, dependiendo sobre las necesidades, recursos y circunstancias de cada diócesis. Pueden unirse varias diócesis para una celebración común con el fin de utilizar mejor los recursos.

8. - ¿Cuál es el sentido de los Congresos Eucarísticos?

Los Congresos eucarísticos nacieron bajo el ímpetu de una ferviente devoción eucarística del siglo pasado, que quiso desafiar la ignorancia y las indiferencias religiosas relativas al Misterio central de la Iglesia: la Eucaristía, y se desarrollaron a través de una armoniosa colaboración entre los laicos y el clero.

"La salvación de la sociedad por medio de la Eucaristía" es el lema que desde los inicios, animó los congresos. Con el Concilio Vaticano 11 los Congresos Eucarísticos asumieron una nueva fisonomía que se expresa en la denominación de "Statio Orbis": las Iglesias particulares se unen con el Papa o con su Legado, en una ciudad, en torno a Cristo en su misterio eucarístico, para revelar todo su significado.

La celebración eucarística, con las otras expresiones del culto eucarístico (adoración y procesión), es el centro y el vértice culminante de las reuniones de estudio y de las diversas manifestaciones.

Los Congresos Eucarísticos manifiestan así la fe en el Misterio Eucarístico y expresan la comunión de la Iglesia universal que se siente solidaria con los problemas fundamentales del mundo moderno, como las exigencias del compartir y de la justicia, la santidad de las familias, el respeto hacia toda criatura y la paz en el mundo.