| |
|
| |
| |
Hermanas
y hermanos:
El
Reino de Dios que viene a anunciar e instaurar Jesús
no es sólo Palabra, sino también una fuerza poderosa
que lucha contra el mal y lo vence.
Es significativo que el primer milagro que narra Marcos es precisamente
la liberación de un poseso: la victoria contra las fuerzas
del mal.
Es verdad que a veces en la Biblia se nota la tendencia a interpretar
todo mal como consecuencia del pecado o de la influencia del
maligno, o sea del demonio. Pero el Evangelio distingue a veces
muy bien lo que es enfermedad y lo que es posesión diabólica,
como en el diálogo que se establece en el pasaje de hoy
entre «el espíritu» que atormentaba a aquel
pobre hombre y Jesús, «el Santo de Dios».
Jesús trata de distinta manera a un «enfermo»
que a un «poseso».
Pero sea cual sea ese «espíritu» del mal,
el Evangelio nos asegura que Jesús viene como «el
más fuerte» y se dispone a vencer a estas fuerzas
del mal. Lo hace, no siguiendo las fórmulas y conjuros
de los exorcistas de la época, sino con una orden tajante:
«cállate y sal de él», también
esto «con autoridad».
Todos deberíamos ser de algún modo «exorcistas»,
o sea, liberadores. Porque sigue existiendo el mal, llámese
como se llame: siguen esas fuerzas que actúan en el interior
de cada persona y lo llevan a hacer lo que no tendría
que hacer. No se nos pide que hagamos milagros, pero sí
que luchemos contra el mal en nosotros mismos y que contribuyamos
también a que otros se liberen de toda «posesión»
que les pueda esclavizar.
|
|
P. José Aldazábal
|
|
|
| |  | |
| |
Lectura
del libro del Deuteronomio 18, 15-20
Moisés
habló al pueblo, diciendo:
_«El Señor tu Dios hará surgir un profeta
como yo, de entre los tuyos, de entre tus hermanos. A él
lo escucharán. Es lo que pediste al Señor tu Dios
en el Horeb, el día de la asamblea: "No quiero volver
a escuchar la voz de¡ Señor, mi Dios, ni quiero ver
más ese terrible incendio; no quiero morir".
El Señor me respondió: "Tienen razón;
haré surgir un profeta de entre sus hermanos, como tú.
Pondré mis palabras en su boca, y les dirá lo que
yo le mande. A quien no escuche las palabras que pronuncie en
mi nombre, yo le pediré cuentas. Y el profeta que tenga
la arrogancia de decirle mi nombre lo que yo no le haya mandado,
o hable en nombre de dioses extranjeros, ese profeta morirá"».
Palabra de Dios.
| | |
| |  | |
| |
Sal 94, 1-2. 6-7. 8-9
Escuchemos la voz del Señor.
Vengan,
aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos
salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo
con cantos.
Escuchemos
la voz del Señor.
Entren,
postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador
nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Escuchemos la voz del Señor.
Ojalá escuchen hoy su voz: «No endurezcan el corazón
como en Meribá, como el día de Masá en el desierto;
cuando sus padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían
visto mis obras».
Escuchemos la voz del Señor. |
|
|
| |  | |
| |
|
Lectura
de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
7, 32-35
Hermanos:
Quiero que estén libres de preocupaciones: el soltero
se preocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar
al Señor, en cambio, el casado se preocupa de los asuntos
del mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido.
Lo mismo, la mujer sin marido y la soltera se preocupan de los
asuntos del Señor, consagrándose a ellos en cuerpo
y alma; en cambio, la casada se preocupa de los asuntos del
mundo, buscando contentar a su marido.
Les digo todo esto para bien de ustedes, no para ponerles una
trampa, sino para inducirlos a una cosa noble y al trato con
el Señor sin preocupaciones.
Palabra de Dios.
|
|
|
| |  | |
| |
+ Lectura del santo Evangelio según san Marcos 1, 21-28
En
aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron
en Cafarnaum, y cuando el sábado siguiente fue a la
sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina,
porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad.
Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía
un espíritu inmundo, y se puso a gritar:
-«¿Qué quieres de nosotros, Jesús
Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé
quién eres: el Santo de Dios».
Jesús lo increpó:
-«Cállate y sal de él».
El espíritu inmundo lo retorció y, dando un
grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos:
-«¿Qué es esto? Es una enseñanza
nueva, con autoridad. Hasta a los espíritus inmundos
les manda y le obedecen».
Pronto se extendió su fama por todas partes, en toda
la región de Galilea.
Palabra del Señor.
| | |
| |  | |
| |
| Lunes:
2S 15, 13-14. 30; 16, 5-13a; Sal 3; Mc 5, 1-20 |
Jueves:
MI 3, 1-4; o Hb 2, 14-18; Sal 23; Lc 2, 22-40
|
| Martes:
2S 18, 9-10. 14b. 24-25a. 30--19, 3; Sal 85; Mc 5, 21-43 |
Viernes:
Eclo 47, 2-13; Sal 17; Mc 6, 14-29
|
| Miércoles:
2S 24, 2. 9-17; Sal 31 ; Mc 6,1-6 |
Sábado:
IR 3, 4-13; Sal 118; Mc 6, 30-34
| | |