La vida moral de los cristianos está sostenida
por los dones del Espíritu Santo. Estos son disposiciones
permanentes que hacen al hombre dócil para seguir
los impulsos del Espíritu Santo.
(CEC 1830)
 

Como todo año, siguiendo las pautas señaladas por las lineas pastorales de la Iglesia en el Perú, ofrecemos este nuevo subsidio paraliturgico para celebrar la Vigilia de Pentecostés.

El 2002 lo dedicamos a la Comunión y Participación. El Papa Juan Pablo II nos recuerda que la Iglesia debe ser una escuela de comunión. El contenido de esta celebración apunta pues a reforzar la oración, afín de que el Espíritu Santo nos integre en auténtica comunión alrededor de Jesucristo fue es el mismo ayer, hoy y siempre.

El esquema de la Vigilia ha sido cuidadosamente preparado de tal manera que no sea un texto rígido, sino sometido a la creatividad y también poder adecuarlo a la propia realidad. Por lo que estoy seguro nos dará las pautas necesarias para encuadrar a la realidad concreta de cada comunidad parroquial, movimientos y principalmente grupos juveniles.

Que el Espíritu Santo nos fortalezca en la fe, nos anime en la caridad y acreciente nuestra voluntad de promover la auténtica esperanza en el Perú.

Fraternalmente unidos en Jesucristo.
 
 

+ José Paulino Ríos Reynoso
ARZOBISPO DE HUANCAYO
Presidente de la CEAL
 
 
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