Introducción
 

“La dignidad de lo mujer y su vocación, objeto constante de la reflexión humana y cristiana, ha asumido en estos últimos años una importancia muy particular". Con estas palabras, Su Santidad Juan Pablo II da inicio a la Carta Apostólica Mulieris Dignitatem, y, a través de ésta, convoca al género humano a recapacitar sobre la vocación de la mujer.

El Creador dotó al hombre y a la mujer de igual dignidad y repartió entre ellos dones específicos que ambos, corresponsablemente, con su masculinidad y feminidad, deben hacer fructificar en bien de la humanidad. Lamentablemente en muchas ocasiones la falta de entendimiento y aprecio de los dones que le son propios a la mujer - su dignidad, su maternidad, su feminidad - da origen a una mal entendida competencia y al desorden en el comportamiento de ambos en la sociedad. La mujer, con sus innatas capacidades de conciliación, está llamada a reconocer y hacer respetar sus propios valores y hacer de ellos un elemento de unidad y paz.

La COMISIÓN EPISCOPAL DE APOSTOLADO LAICAL pone a disposición de todos los hombres y mujeres de buena voluntad esta visión sobre la dignidad de la mujer señalada en el documento de Su Santidad al que hacemos mención, con el fin de brindarles elementos que los ayuden a profundizar en los designios del Creador para la humanidad.

Que María Santísima. Paradigma de mujer, ilumine a todos los lectores en la comprensión de la misión que le corresponde específicamente a la mujer.

Lima, marzo del 2004
+ Carlos García Camader
Obispo Auxiliar de Lima
Presidente de la
COMISIÓN EPISCOPAL DE
APOSTOLADO LAICAL
 
 
Copyright © 2005 Conferencia Episcopal Peruana - Todos los derechos reservados