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«Llega
la hora, ha llegado la hora en que la vocación de
la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer
adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás
alcanzados hasta ahora. Poreso, en este momento en que la
humanidad conoce una mutación tan profunda, las mujeres
llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto
a que la humanidad no decaiga». (Mensaje final del
Concilio Vaticano II a las mujeres).
La Iglesia, recogiendo las enseñanzas de Jesús,
se ha preocupado, a través de los siglos, por resaltar
la dignidad y los valores de la mujer mediante numerosos
documentos. En Septiembre de 1995, el Santo Padre Juan Pablo
II, con motivo de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer,
escribió una carta dirigida a todas las mujeres del
mundo. La belleza, ocasión y profundidad de conceptos
ver tidos en esta corta ha motivado a la Comisión
Ad-Hoc de la Mujer a hacer el presente trabajo con el deseo
de ayudar, a todas las personas de buena voluntad, a realizar
una profunda reflexión sobre el ser, dignidad y misión
de la mujer.
Con afecto paternal alcanzamos esta versión resumida
a todas las mujeres de nuestra Patria con la confianza de
que, mirando a María máxima expresión
del «genio de la mujer» - encuentren en ella
una fuente inagotable de inspiración que les permita
cumplir su vocación y misión en la familia
y en la sociedad.
Lima, Diciembre del 2001
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