Al
poner este librito en tus manos queremos en primer lugar
evocar la figura bendita de María, la Madre del Señor,
quien en su vida de Nazareth, como en su valerosa solidaridad
¡unto a la cruz de su hijo Jesús, nos ofrece
la imagen de la mujer creyente, la mujer más completa
que haya dado a luz el género humano.
Evocando esta figura bendita afirmamos que la Iglesia siente
muy hondo la vocación femenina y el aporte insustituible
de tanta mujer madre, esposa, hermana, trabajadora, educadora,
catequista, enfermera y de tantas mujeres que desde su pobreza
enriquecen la vida de nuestra patria. Vemos con preocupación
que en el mundo surjan corrientes que, so pretexto de defender
a las mujeres, atropellan más bien, su dignidad y
pretenden imponer conceptos y principios que no corresponden
a los que nuestra mujer peruana lleva impresos en su corazón.
Se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que la grandeza
de una cultura depende en gran medida de la estima que ésta
sienta por la mujer, y que la decadencia cultural comienza
con la degradación de la mujer o la pérdida
de sentido de su identidad.
"Es algo universalmente admitido - incluso por parte
de quienes se ponen en actitud crítica ante el mensaje
cristiano - que Cristo fue ante sus contemporáneos
el promotor de la verdadera dignidad de la mujer y de la
vocación correspondiente a esta dignidad". [MD,12]
Como fiel seguidora de Cristo, la Iglesia se esfuerza por
rescatar y resaltar la dignidad de la mujer y los derechos
humanos que, como persona, le son propios.
Refiriéndose específicamente a la Iglesia,
e! Papa señala que el "futuro de la Nueva Evangelización
es impensable sin una renovada aportación de las
mujeres..." (EAm 43,2)
La Comisión Episcopal de Apostolado Laical, encargada
del tema de la Mujer, preocupada por [as corrientes que
en contra de la mujer se vienen desarrollando, publicó
en 1998 el texto "La ideología de género:
sus peligros y alcances". Siguiendo este derrotero
es que nos hemos propuesto, a través de la publicación
del presente librito, iluminar y llamar la atención
del público en general sobre los peligros que muchas
políticas así llamadas "a favor de la
mujer" en realidad atentan contra sus verdaderos derechos
humanos y cristianos.
Lima, marzo de 2001