 |
"La
iglesia no está verdaderamente fundada,
no vive plenamente, ni es signo perfecto de
Cristo entre los hombres, mientras Junto con la
jerarquía no exista y trabaje un laicaado
propiamente dicho". (A.G.21)
|
|
|
Al
presentar a la Iglesia como el Pueblo de Dios, el Concilio
Vaticano orienta nuestra mirada a lo que es común
a todos los creyentes - ordenados, consagrados y laicos
- esta realidad es anterior a los muy variados ministerios
que desempeñamos para la edificación de la
Iglesia.
Todos pues somos corresponsables de continuar la misión
que Jesucristo nos ha confiado. Todos nosotros, cada cual
a su modo propio somos continuadores de la misión
profética sacerdotal y real de Cristo, nuestra cabeza
y Señor.
A diferencia de los pastores, a quienes toca directamente
desarrollar la comunidad eclesial para la santificación
de los fieles "a los laicos corresponde por propia
vocación buscar el Reino de Dios, gestionando los
asuntos temporales según Dios" L.G. 31.
Con esta manera de presentarse, inspirada en la Sagrada
Escritura y en la tradición de la Liturgia y de los
Padres, la iglesia conciliar quiso corregir la visión
de una Iglesia con dos clases de cristianos en la que los
laicos serían parte inerte y pasiva que no necesitaría
tanta formación y que no podría hacer mucho
apostolado.
En la Exhortación apostólica Chrisdfideles
Laici, el Santo Padre marca fuertemente la idea conciliar
de que la Iglesia es una Iglesia de comunión y participación,
en vista de la misión.
La espiritualidad laica debe pues preparar a los laicos
a ser corresponsables de todo el quehacer de la Iglesia,
dándoles una formación adecuada para responder
a las inquietudes de las personas, con nuevo ardor, nuevos
métodos y contenidos en el marco de una Iglesia Misionera
en el mundo.
Desde hace años la CEAL, ha ofrecido múltiples
subsidios, encuentros, jornadas nacionales y regionales
sobre la identidad, espiritualidad y misión del laico
en la Iglesia y en el mundo.
Ahora, al terminar la tarea encomendada por la CEP, ponemos
en sus manos un nuevo material elaborado con mucha dedicación
a modo de síntesis con el fin de preparar y celebrar
el Día del Laico correspondiente al año 2002,
Finalmente, me permito recordar las Palabras de! Papa Juan
Pablo II en la Exhortación Apostólica Al Comienzo
Del Nuevo Milenio: "En particular, es necesario descubrir
cada vez mejor la vocación propia de los laicos,
llamados como tales a "buscar el reino de Dios ocupándose
de las realidades temporales y ordenándoles según
Dios" y a llevara cabo "en la Iglesia y en el
mundo la parte que les corresponde [L.G. 31] con su empeño
por evangelizar y santificar a los hombres" (AA 2)
NMI
No puedo dejar de mencionar con afecto y gratitud el amor
a la Iglesia y el empeño, la constancia en el trabajo
de la Secretaría Ejecutiva y su selecto equipo de
colaboradores a lo largo de estos seis años y en
particular por este excelente trabajo.
|