"Vayan también ustedes a mi viña" (Mt. 20,7)
 
El secreto de la juventud espiritual, que se puede cultivar a pesar de los años, radica en que a la luz de la fe, firmes en la esperanza que no defrauda (cf Rom 5,5) seamos capaces de vivirla como don y tarea en el espíritu de Cristo. Como cristianos estamos obligados a llevar por doquier la luz y la esperanza en el Señor, sin desmayar, no importa nuestra edad.

Cristo convoca a todos a trabajar en la viña, a unos a temprana edad, a otros más adelante y por último a quienes están en el atardecer de la vida. Estamos pues todos invitados a llevar Su Palabra allí donde sea requerida, con nuestras limitaciones, pero inflamados con la Luz de la Verdad.

En este año, 2001, en que la Conferencia Episcopal Peruana nos invita a reflexionar sobre el tema de la Conversión y el Diálogo hemos querido despertar en los adultos mayores, el deseo de retomar con entusiasmo, su compromiso bautismal, animándolos a refrescar sus conocimientos doctrinales que les permitan cumplir con el deber de ser transmisores de la fe y servidores de sus hermanos, especialmente de los más necesitados de amor y atención. Un primer paso para asumir este compromiso, requiere indudablemente de una conversión profunda. Convertirse es tomar la decisión de cambiar de vida, es redescubrir en el amor del Padre la fuerza para hacerlo y proponerse amar al prójimo como El nos enseña.

Nuestro principal anhelo es dar a los adultos mayores jóvenes, la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de poner su experiencia de vida, como aporte al proceso de humanización de nuestra sociedad. La disponibilidad del tiempo que tienen, su memoria de la historia en bien de los más jóvenes, la visión más completa de la vida que con el transcurso del tiempo han adquirido, la sencillez, los valores afectivos, morales y religiosos que viven, son indispensables para el equilibrio de la sociedad, de la familia y de las personas (cf. La dignidad del anciano y su misión en la Iglesia y en el mundo).

La CEAL, con ocasión de celebrarse el 26 de Agosto EL Día del Adulto Mayor, pone a disposición de los adultos mayores jóvenes este folleto a fin de incentivarlos a que tomen conciencia de su misión evangelizad ora, la que deben hacer fecunda en el medio que les toca vivir. Y los invoca a que, a imitación de Nuestra Madre Santísima, vivan el espíritu de solidaridad y servicio que ella demostró a lo largo de su vida y que recordamos especialmente en el pasaje de la visita a su prima Isabel, adulto mayor ella, para atenderla en momentos tan trascendentales de su vida, ¡Vayan pues todos a trabajar en la viña del Señor!.

+ José Paulino Ríos Reinóse
Arzobispo de Huancayo
Presidente de la
Comisión Episcopal de Apostolado Laical
 
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