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"La
vida de los ancianos ayuda a clarificar la escala de los
valores humanos; muestra la continuidad de las generaciones
y demuestra maravillosamente la interdependencia del pueblo
de Dios". La Iglesia es, de hecho, el lugar donde las
distintas generaciones están llamadas a compartir
el proyecto de amor de Dios en una relación de intercambio
mutuo de los dones que cada cual posee por la gracia del
Espíritu Santo. Un intercambio en el que los ancianos
transmiten valores religiosos y morales que representan
un rico patrimonio espiritual para la vida de las comunidades
cristianas, de las familias y del mundo". (Juan Pablo
II)
Las sabias palabras de Su Santidad nos hacen comprender
la importancia que en el devenir de la humanidad tiene cada
etapa del ser humano, donde las generaciones se entrelazan,
se enriquecen mutuamente, crean espacios de comunión
y participación y se hacen solidarias entre si. Es
tan hermoso constatar la armonía y los lazos que
se establecen entre abuelos y nietos, donde uno brinda su
sabiduría y su amor y el otro le regala la alegría
de vivir y la esperanza en el futuro. Como bien dice el
Papa, se intercambian los dones recibidos.
Al haber escogido como titulo de este folleto "Carismas
del Adulto Mayor al servicio de la Comunión y Participación"
- adecuándonos al tema propuesto en las líneas
pastorales de la Conferencia Episcopal Peruana para el presente
año - hemos querido reflexionar con las personas
de la tercera edad sobre ello, a fin de incentivarlas a
reconocer en s¡ mismas los carismas propios de su
edad, que no son otra cosa que dones recibidos del Espíritu
Santo para ponerlos al servicio de la comunidad.
Quien mejor que los adultos mayores para transmitir su rica
experiencia acumulada durante años en la Fe y espiritualidad.
Sin embargo, no sólo las personas mayores, sino toda
persona, cualquiera que sea su edad, debe tomar conciencia
que las capacidades que le han sido dadas gratuitamente,
debe, como dice la Escritura, entregarlas gratuitamente;
siempre hay alguien que requiere de ayuda, de apoyo, de
aliento, de un gesto de amor.
La Comisión Ad-Hoc del Adulto Mayor de la Comisión
Episcopal de Apostolado Laical, con ocasión de celebrarse
el 26 de agosto el Día del Adulto Mayor, pone este
proyecto a disposición de la comunidad en general
con la esperanza de que muchas personas descubran todo lo
bueno que tienen para compartir con los demás.
Que la Santísima Virgen María estrella de
la Evangelización acompañe a nuestros adultos
mayores para que desde su interior, siempre joven, vivan
la alegría del encuentro vivo, gozoso con Jesucristo
el Salvador.
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