Eucaristía:
escuela de humildad, sabiduría espiritual y fuente de la paz, afirma
Cardenal Bertone al culminar el IX Congreso Eucarístico Nacional
| | *
Más de 10 mil personas se dieron cita en las afueras de la Catedral Chimbota
en Solemne Misa clausura | (Chimbote,
30 de agosto de 2007) Tras cinco intensos
días de celebraciones, reflexiones y diversos actos entorno a Jesús
Sacramentado, esta mañana culminó con una Misa Solemne el IX Congreso
Eucarístico Nacional. En la ceremonia estuvieron presentes más de
10 mil peregrinos provenientes de las zonas más aledañas a la ciudad
de Chimbote así como de todo el Perú.
La Misa de clausura
estuvo presidida por el Legado Pontificio a esta novena cita eucarística,
Cardenal Tarcisio Bertone, SDB., Secretario de Estado del Vaticano. Junto a él
concelebraron más de 40 obispos residentes en el territorio nacional además
de otros prelados extranjeros, invitados especialmente para esta ocasión. | | Durante
la Eucaristía celebrada en las afueras de la recién estrenada Catedral
chimbotana, el Cardenal Bertone, agradeció la invitación que le
hicieron los Obispos del Perú para participar en este Congreso. Les
transmito a ustedes la bendición y el afectuoso saludo del Papa Benedicto
XVI, que se une espiritualmente en esta manifestación comunitaria de fe
eucarística y mariana, comentó. |
| Durante
su homilía, el Purpurado señaló que en las sagradas escrituras
los cristianos contemplamos con los ojos de la fe el rostro de Jesucristo.
Mientras el rostro de Jesucristo ilumina la Palabra de Dios, esta nos permite
contemplar la profundidad del misterio eucarístico, agregó.
También
señaló que la Eucaristía es la más alta escuela
de humildad y sabiduría espiritual y fuente de la paz del corazón.
En la Eucaristía nos alimentamos de Jesucristo, manifestación
suprema de la humildad misma de Dios. Recibiéndolo a Él podemos
asimilar su humildad divina y siguiendo su ejemplo podemos convertirnos en constructores
de paz y de amor, afirmó el enviado papal. | Por
último, pidió a todos los peruanos a tener fe en Cristo y cubrirnos
bajo el manto protector de Nuestra Madre la Virgen María, a quien el Perú
quedó consagrado en este día. Solamente Cristo puede dar esperanza
verdadera a las poblaciones de Latinoamérica, permaneciendo fieles a su
Evangelio y fieles a Él podrán caminar en sintonía con la
Iglesia. María, Madre Nuestra haz que todos los cristianos sean discípulos
de Cristo y alcanza la concordia y la paz al Perú y Latinoamérica,
finalizó.
Luego del acto de clausura, los miles de feligreses acompañaron
en procesión al Santísimo Sacramento, que entre vivas y cantos pasó
por las decenas de alfombras preparadas por los equipos pastorales de la Diócesis
de Chimbote. | | Fuente:
PRENSA IX CEN |
|