Obispos
subrayan que la Eucaristía y la Liturgia deben permanecer unidas como alimento
de los discípulos y misioneros
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En panel desarrollado en la segunda jornada de ponencias del Congreso Teológico
| (Chimbote,
28 de agosto de 2007) El Obispo de Chosica,
Monseñor Norberto Strotmann Hoppe, afirmó que tanto la Eucaristía,
como la Palabra de Dios, son alimentos imprescindibles en la vida de los fieles,
para ser discípulos y misioneros de Cristo.
Esta reflexión
la brindó durante el panel de obispos, realizado en la segunda jornada
de ponencias del Congreso Teológico del IX Congreso Eucarístico
Nacional, que estuvieron referidas a La Misión del Discípulo
y la Sacramentun Caritatis. | | Durante
su intervención, el Prelado subrayó que una Eucaristía sin
Liturgia de la Palabra, seria una Eucaristía ciega y sin orientación.
Una Eucaristía sin la presencia del Señor estaría vacía.
Los dos elementos se necesitan. En la liturgia cristina admiramos la experiencia
de Dios, que en Cristo hace dos mil años, ha expresado su preocupación
por nuestra vida, dijo.
Por su parte, Monseñor Daniel Turley
Murphy, Obispo de Chulucanas, manifestó que la celebración de la
Fiesta del Señor, los domingos, es muy importante, sin embargo expresó
su preocupación de la situación en algunas comunidades del Perú,
donde no llegan sacerdotes. En mi diócesis hay 1400 pueblos y la
mayoría recibe la misa una vez al año por que solo existen 30 sacerdotes
y los fieles alcanzan el medio millón. Por eso es nuestra preocupación
de llegar a todos estos hermanos, señaló.
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adelante, aseveró que el discípulo misionero no puede desarrollar
su misión sin la Palabra y sin la Eucaristía, que son las fortalezas
para la misión. La vida del misionero discípulo es la Palabra
de Dios y el Pan de Vida, y necesita formarse en la Palabra y nutrirse del pan
eucarístico. Tenemos que orar mucho para que Dios nos de más vocaciones
sacerdotales, religiosas y laicales, comprometidas con la misión del Señor,
concluyó.
| En
tanto, Monseñor Javier Del Río Alba, Arzobispo de Arequipa, resaltó
que la Eucaristía produce cambios, salimos distintos luego de participar
en ella. Reflexionando sobre la Exhortación Apostólica Sacramentum
Caritatis, señaló que la Eucaristía es misterio que se ha
de creer, de celebrar y vivir. Debemos acudir a la Eucaristía con
una actitud de conversión, que parte del reconocimiento del pecado, de
la necesidad de ser liberado, afirmó.
Asimismo, indicó
que en la Eucaristía, recordamos la Pasión, Muerte y Resurrección
de Cristo. Pero es más que un simple recordar, trae al hoy ese misterio,
es un hacer presente el sacrificio redentor. Es necesario entrar en
la dinámica de la muerte y resurrección de Cristo, para salir victoriosos
de ella, como lo dice San Pablo, dijo.
Por último, el Arzobispo,
señaló que es fundamental tomar conciencia del misterio de
la Eucaristía y participar activamente cuidando la dignidad de la
celebración. | Fuente:
PRENSA IX CEN |
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