Clickee sobre el banner para accesar al sitio web oficial

La Conferencia Episcopal Peruana, institución de carácter permanente, es la Asamblea de los Obispos del Perú que ejercen unidos algunas funciones pastorales respecto de los fieles de dicho país, para promover conforme a la norma del derecho el mayor bien que la Iglesia proporciona a los hombres, sobre todo mediante formas y modos de apostolado convenientemente acomodados a las peculiares circunstancias de tiempo y de lugar (cf. CIC can. 447).


La Iglesia Católica en el Perú está conformada por 45 jurisdicciones eclesiásticas, las cuales cubren una extensión territorial de 1.285.215,60 km².

En el ejercicio supremo, pleno e inmediato de su poder sobre toda la Iglesia, el Romano Pontífice se sirve de los dicasterios de la Curia Romana, que, en consecuencia, realizan su labor en su nombre y bajo su autoridad, para bien de las Iglesias y servicio de los sagrados pastores (CHRISTUS DOMINUS).

Notas de actualidad de la iglesia católica en el Perú y el mundo.



<<     Enero 2018     >>
D
L
M
M
J
V
S
 
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
   







Sitio web de la Santa Sede del Vaticano
Sitio web del Consejo Episcopal Latinoamericano
Sitio web de  L'Osservatore Romano
Sitio web de Cáritas del Perú


flashnews

PÉSAME

Nuncio Apostólico envía su pesar a los familiares de las víctimas del accidente en Pasamayo




::: Especial Web de la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana


Documento sin título


TEXTO COMPLETO DE LA CATEQUESIS DEL PAPA FRANCISCO EN LA AUDIENCIA DEL MIÉRCOLES 14 DE DICIEMBRE
- 14/12/16 08:57AM -

Image(ZENIT- Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la audiencia general de esta semana, ha recordado que Dios no ha abandonado a su pueblo y no se ha dejado derrotar por el mal, porque Él es fiel, y su gracia es más grande que el pecado. Además, ha asegurado que la alegría más bonita de la Navidad es esa alegría interior de paz: el Señor ha cancelado mis pecados, el Señor me ha perdonado, el Señor ha tenido misericordia de , ha venido a salvarme.
 
Publicamos a continuación el texto completo de la catequesis:
 
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
 
Nos estamos acercando a la Navidad, y el profeta Isaías una vez más nos ayuda a abrirnos a la esperanza acogiendo la Buena Noticia de la venida de la salvación. El capítulo 52 de Isaías empieza con la invitación dirigida a Jerusalén para que se despierte, se sacuda el polvo y las cadenas y se ponga los vestidos más bonitos, porque el Señor ha venido a liberar a su pueblo (vv. 1-3). Y añade: «Por eso mi Pueblo conocerá mi Nombre en ese día, porque yo soy aquel que dice: «¡Aquí estoy!» (v. 6).

A este “aquí estoy” dicho por Dios, que resume toda su voluntad de salvación, responde el canto de alegría de Jerusalén, según la invitación del profeta. Es el final del exilio de Babilonia, es la posibilidad para Israel de encontrar a Dios y, en la fe, de encontrarse a mismo. El Señor se hace cercano, y el “pequeño resto”, que en exilio ha resistido en la fe, que ha atravesado la crisis y ha continuado creyendo y esperando también en medio de la oscuridad, ese “pequeño resto” podrá ver las maravillas de Dios.
 
A este punto el profeta introduce un canto de júbilo. «Qué hermosos son sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia, del que proclama la paz, del que anuncia la felicidad, del que proclama la salvación, y dice a Sión: «¡Tu Dios reina!». […] Prorrumpan en gritos de alegría, ruinas de Jerusalén, porque el Señor consuela a su Pueblo, él redime a Jerusalén! El Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, verán la salvación de nuestro Dios» (Is 52,7.9-10).
 
Estas palabras de Isaías, sobre las que queremos detenernos, harán referencia al milagro de la paz, y lo hacen de una forma muy particular, poniendo la mirada no solo en el mensajero sino sobre los pies que corren veloces: «Qué hermosos son sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia...».
 
Parece el esposo del Cantar de los Cantares que corre hacia la amada: «Ahí viene, saltando por las montañas, brincando por las colinas.» (Ct 2,8). Así también el mensajero de paz corre, llevando el feliz anuncio de liberación, de salvación, y proclamando que Dios reina.
 
Dios no ha abandonado a su pueblo y no se ha dejado derrotar por el mal, porque Él es fiel, y su gracia es más grande que el pecado. Esto tenemos que aprenderlo ¿eh? ¡Porque somos cabezotas! Y no aprendemos esto. Pero os haré una pregunta: ¿quién es más grande, Dios o el pecado? ¿Quién? [Responden: “Dios”]. ¡Ah, no estáis convencidos eh! ¡No oigo bien! [Responden: “Dios”].  ¿Y quién vence al final? ¿Dios o el pecado? [Responden: “Dios”]. ¿Y Dios es capaz de vencer al pecado más grande? ¿También el pecado más vergonzoso? También el pecado que es terrible, el peor de los pecados, ¿es capaz de vencerlo? [Responden: “Sí”]. Y esta pregunta no es fácil, vemos si entre vosotros hay una teóloga o un teólogo para responder: ¿con qué arma vence Dios al pecado? [Responden: “El amor”]- ¡Oh, muy buenos! ¡Muchos teólogos! ¡Buenos!
 
Esto  – que Dios vence al pecado- quiere decir que “Dios reina”; son estas las palabras de la fe en un Señor cuyo poder se inclina sobre la humanidad para ofrecer misericordia y liberar al hombre de lo que desfigura en él la bella imagen de Dios. Y el cumplimiento de tanto amor será precisamente el Reino instaurado por Jesús, ese Reino de perdón y de paz que nosotros celebramos con la Navidad y que se realiza definitivamente en la Pascua.
 
Y la alegría más bonita de la Navidad es esa alegría interior de paz: el Señor ha cancelado mis pecados, el Señor me ha perdonado, el Señor ha tenido misericordia de , ha venido a salvarme. Esa es la alegría de la Navidad.
 
Son estos, hermanos y hermanas, los motivos de nuestra esperanza. Cuando parece que todo a terminado, cuando, frente a tantas realidades negativas, la fe se hace cansada y viene la tentación de decir que nada tiene sentido, aquí está sin embargo la buena noticia traída de esos pies rápidos: Dios está viniendo a realizar algo nuevo, a instaurar un reino de paz; Dios ha “descubierto su brazo” y viene a traer libertad y consolación. El mal no triunfará para siempre, hay un fin al dolor. La desesperación es vencida.
 
Y también a nosotros se nos pide despertar, como Jerusalén, según la invitación que dirige el profeta; somos llamados a convertirnos en hombres y mujeres de esperanza, colaborando con la venida de este Reino hecho de luz y destinado a todos.
 
Pero qué feo es cuando encontramos un cristiano que ha perdido la esperanza: “Pero yo no espero nada, todo ha terminado para mí”, un cristiano que no es capaz de mirar horizontes de esperanza y delante de su corazón solamente un muro. ¡Pero Dios destruye estos muros con el perdón! Y por eso, nuestra oración, porque Dios nos da cada día la esperanza y la da a todos, esa esperanza que nace cuando vemos a Dios en el pesebre en Belén.
 
El mensaje de la Buena Noticia que se nos ha confiado es urgente, también nosotros tenemos que correr como el mensajero en las montañas, porque el mundo no puede esperar, la humanidad tiene hambre y sed de justicia, de verdad, de paz.
 
Y viendo el pequeño Niño de Belén, los pequeños del mundo sabrán que la promesa se ha cumplido; el mensaje se ha realizado. En un niño recién nacido, necesitado de todo, envuelto en pañales y acostado en un pesebre, está encerrado todo el poder del Dios que salva. Es necesario abrir el corazón a tanta pequeñez y a tanta maravilla. Es la maravilla de la Navidad, a la que nos estamos preparando, con esperanza, en este tiempo de Adviento. Es la sorpresa de un Dios niño, de un Dios pobre, de un Dios débil, de un Dios que abandona su grandeza para hacerse cercano a cada uno de nosotros.


Add a comment

:angry: :flowers: :blink: :pinch: :blushing: :crying: :ermm: :getlost: :grin: :happy: :hug: :kiss: :laugh: :blah: :smile: :sad: :tongue: :wink:




Pulse sobre una de las imágenes del panel derecho para visualizar el video...
.





Index





Untitled Document



Síganos desde su móvil escaneando el código QR
Ahora puede acceder a nuestro sitio web, a través de nuestro código QR desde su smartphone o tablet.
[Mas detalles...]


INSTITUCIONAL


OBISPOS
• Obispos miembros
• Obispos eméritos
• Obispos fallecidos

COMISIONES EPISCOPALES
• Iglesia en diálogo con la sociedad
• Liturgía
• Pastoral Social
• Doctrina de la Fe y Ecumenismo

OTROS ORGANISMOS
• Obras Misionales Pontificias
• Centro Nacional Misionero
• Delegaciòn Nacional del Óbolo de San Pedro
• Comisión Católica Peruana de Migración
• Solidaridad Sacerdotal Santa Rosa
• Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos del Perú
• Consorcio de Centros Educativos Católicos
• Oficina Nacional de Catequesis Familiar

JURISDICCIONES

PRENSA
• Archivo documentario
• Galería de Videos
• Galería de Imágenes
• Novedades
• Especiales web

Jr. Estados Unidos 838 - Jesús María (Lima 11) - Perú
Central Telefónica: (511) 463-1010 / Fax: (511) 261-8572
Email:
prensa@iglesiacatolica.org.pe
© 2018 Conferencia Episcopal Peruana
Todos los derechos reservados
Canal de Youtube Microblog Twitter Fan Page